FRONTERA

La apertura de Tarajal II reduce a la mitad la entrada de MENA

La apertura de Tarajal II reduce a la mitad la entrada de MENA
Joven migrante oculto en el asiento trasero de un coche
Joven migrante oculto en el asiento trasero de un coche  

La puesta en servicio del paso fronterizo de mercancías Tarajal II no solo ha servido para un mejor control del tránsito de porteadores (al menos a este lado de la frontera) sino que, de paso, ha ayudado a reducir a la mitad la entrada de menores extranjeros no acompañados (MENA) o inmigrantes irregulares, en su mayoría argelinos, que aprovechaban el caos del porteo para colarse en la ciudad autónoma.

Un descenso que desde Delegación de Gobierno atribuyen al mayor control que permite el nuevo paso fronterizo para porteadores unido a la implantación del sistema de tarjetas para identificar a los porteadores.

Hace apenas dos meses, la consejera de Sanidad, responsable del área de Menores de la Ciudad Autónoma, Adela Nieto, confesaba que estaban “desbordados” por el número de menores extranjeros no acompañados, "el triple" de los que consideraba capaz de atender. La entrada de inmigrantes se había triplicado, casi cuatruplicado, y el Gobierno de Ceuta se planteaba pedir auxilio al Ministerio de Asuntos Exteriores para facilitar la devolución de menores a Marruecos, de donde procede la práctica totalidad de los 200 jóvenes tutelados tras el "repunte continuo" de este colectivo que se contabiliza desde 2015, cuando se limitaba a "una media de 60 jóvenes atendidos". Una situación que ido diluyéndose silenciosamente desde la entrada en servicio del Tarajal II, según fuentes de Delegación de Gobierno, pasando de registrarse más de un centenar de entradas mensuales a una veintena en mayo.