8-M

La brújula del feminismo saca a cientos de ceutíes a la calle por una sociedad "más justa y democrática"

La brújula del feminismo saca a cientos de ceutíes a la calle por una sociedad "más justa y democrática"
Imagen de la concentración de este jueves en la Plaza de los Reyes.
Imagen de la concentración de este jueves en la Plaza de los Reyes.  

Payas, gitanas, caballas y foráneas, migradas y racializadas, niñas, jóvenes y ancianas, lesbianas, trans, bisexuales, inter, queer, hetero… Empeladas y paradas. Las presentes y las que no podían: como las asesinadas. "Somos diversas, somos todas y juntas somos más". Cientos de mujeres de Ceuta han tomado este jueves 8 de marzo, Día Mundial de la Mujer, la Plaza de los Reyes para, guiadas por "la brújula del feminismo", caminar hacia "una sociedad más justa y democrática".

Hartas de cobrar menos por trabajar lo mismo o más. De  "agresiones, humillaciones, marginaciones o exclusiones" y de las "violencias machistas, cotidianas e invisibilizadas" que viven "sea cual sea nuestra edad y condición", las mujeres han exigido "recursos y medios" para el desarrollo de "políticas reales y efectivas que ayuden a conseguir una sociedad libre de violencias contra las mujeres y niñas".

Movilizadas por la Plataforma de Mujeres 8-M de Ceuta, en la que se integran sindicatos como CCOO y UGT, partidos políticos y entidades sociales de diversa índole y condición, las concentradas han reivindicado que se reconozca el trabajo doméstico y repudiado la denigración de las prostitutas, esclavas de nuestro tiempo como las porteadoras.

"Nos manifestamos para tener una vida libre de violencia y construir un mundo en el que vivir sin miedo a ser asesinada, violada, acosada, explotada o perseguida", ha explicado una de las intervinientes. "Nos manifestamos", ha añadido otra, "precisamente porque hay personas que no saben por qué nos manifestamos. Estamos aquí", ha proseguido, "para visibilizar lo invisible, para quitarle el disfraz a las conductas cotidianas patriarcales normalizadas".

Contra los recortes presupuestarios, la feminización de la precariedad y la pobreza, para que la mujer "llegue a su verdadera emancipación y dejar de lado las ridículas nociones de ser amada, estar comprometida y ser madre, sinónimos de estar esclavizada o subordinada". También para romper "el techo de cristal", esa barrera "invisible pero infranqueable" que impide a la mujer acceder "al espacio en el que se toman decisiones".

La concentración también ha exigido puño en alto y con voz clara planes de igualdad reales y efectivos con medidas de acción positiva en las empresas, eliminar las desigualdades en la protección social, más recursos técnicos en la Inspección de Trabajo y erradicar los empleos "asignados por género en una sociedad frecuentemente machista donde te asignan la obligatoriedad por ser mujer".

"Una lucha", en suma, "sin complejos ni peros ni condiciones", sn pedir permiso a nadie y "en contra de lo que nos aconseja el Gobierno y de quienes ridiculizan esta reivindicación histórica con chistes y eufemismos baratos".