Buscan una falla desconocida causante de los últimos movimientos sísmicos


Buscan una falla desconocida causante de los últimos movimientos sísmicos

- El Buque de Investigación oceanográfica Hespérides estudiará el Mar de Alborán del 23 al 27 de mayo

- La campaña cuenta con la participación del Instituto de Ciencias del Mar, del CSIC, el Instituto Andaluz de Ciencias de la Tierra, la Universidad de Granada y cuenta con la participación de investigadores del IGME

– Estudiarán también los efectos de la actividad sísmica en el fondo marino

El 25 de enero se produjo un terremoto de magnitud 6.3 con epicentro en el Mar de Alborán que ocasionó daños materiales en Melilla y ciudades marroquíes y que se dejó sentir en Ceuta. Un temblor que dejó descolocados a los sismólogos que señalan la actividad de una falla desconocida que ahora analiza el proyecto INCRISIS a bordo del Buque de Investigación Oceanográfica Hespérides y que se desarrolla del 23 al 27 de mayo.

El de Melilla fue el principal terremoto de la crisis sísmica “que continúa en la actualidad”, apuntan desde el Instituto Geológico y Minero de España. “Su mecanismo focal y la distribución de réplicas sugieren la actividad de una falla desconocida de dirección NNE-SSO de unos 25 km de longitud, en la parte occidental de la Dorsal de Alborán”, según los primeros indicios, esta actividad sísmica parece estar en continuidad con los terremotos de Alhucemas de 1994 y 2004, y asociada a la prolongación de una zona de falla en la cordillera rifeña.

La campaña está codirigida por los doctores Gemma Ercilla (Instituto de Ciencias del Mar, CSIC, Barcelona) y Jesús Galindo (Instituto Andaluz de Ciencias de la Tierra, CSIC-Universidad de Granada) y cuenta con la participación de investigadores del IGME y otras instituciones españolas (Instituto Español de Oceanografía, Instituto Hidrográfico de la Marina, Real Instituto y Observatorio de la Armada) y extranjeras (Universidad de Paris VI, Universidad de Oujda).

“La realización de esta campaña de geología marina es una oportunidad única para conocer los efectos que la sismicidad de estas características provoca en el fondo y subfondo del Mar de Alborán, como desplazamientos del fondo marino, desencadenamiento de deslizamientos y otros riesgos asociados a los mismos, como tsunamis, que afectaría a zonas costeras tanto marroquíes como españolas”., explican desde el IGME