CCOO alerta de que la nueva cárcel puede convertirse en un gueto de presos magrebíes


CCOO alerta de que la nueva cárcel puede convertirse en un gueto de presos magrebíes

- Denuncian que Los Rosales cuenta con 35 vacantes en una plantilla de 170 y serían necesarios casi 400 funcionarios más para el nuevo centro penitenciario

- Algunos puestos clave, como el de cocinero, sólo cuentan con un trabajador, que se sustituye por personal no cualificado

Si la situación de la prisión de Los Rosales es “grave”, sin recursos humanos suficientes y sin los medios técnicos necesarios, el panorama que se presenta con la apertura del nuevo centro penitenciario de Loma Mendizábal es “preocupante”. “Nos plantea muchas dudas”, apunta Ángel Moreno, secretario general de la Sección Sindical de Instituciones Penitenciarias de Comisiones Obreras.

a plantilla de la nueva prisión de Loma Mendizábal necesitaría de entre 350 y 400 funcionarios más para atender a una población reclusa de 1.400 personas, según cálculos de CCOO; es necesario un medio de transporte para el acceso a un centro penitenciario que estará muy lejos del área urbana de la ciudad autónoma y, sobre todo, desde el sindicato exigen que se aclare cuál será el perfil de la población reclusa. “No podemos llenar la cárcel de internos magrebíes, tendríamos un problema de seguridad”, alerta Morreno dejando abierta otra posibilidad, que Instituciones Penitenciarias abra el centro paulatinamente o incluso deje parte de él vacío. “Si hacen aeropuertos sin aviones pueden hacer cárceles sin presos”, ejemplifica.

Según las cuentas de CCOO, hay más de un 28 por ciento de vacantes sin cubrir y, además, se abren nuevos centros penitenciarios con lo que la oferta pública de empleo (600 puestos) es ya insuficiente teniendo en cuenta que las nuevas prisiones de Archidona o Ceuta ya requerirían de una contratación superior.

Sólo en el caso de Ceuta, CCOO calcula que hay 35 vacantes, de una plantilla de 170, y algunos puestos vitales, como el de cocinero, sólo tienen un trabajador, con lo que, en caso de vacaciones o baja, han de cubrirse con personal no cualificado. ”Y, además, la media de edad de la plantilla en Ceuta es de 54 años”.

Pero, además, se ciernen sobre la nueva prisión problemas prácticos como la falta de transporte para los funcionarios y familiares de la población reclusa para acceder a un centro penitenciario muy alejado de la ciudad y para el que no hay ningún medio de transporte público.

Por su parte, Moreno lamentó también el aumento del número de agresiones que sufren los funcionarios de prisiones, que sólo en 2016 superan ya las 500 en toda España, aunque para Instituciones Penitenciarias no supone un problema, sino algo inherente a los funcionarios de prisiones.