JORNADAS JURÍDICAS

El Colegio de Abogados rinde homenaje al pasado y premia el futuro de la abogacía

El Colegio de Abogados rinde homenaje al pasado y premia el futuro de la abogacía
María Victoria Álvarez, Ganadora del I Premio Manuel Olivencia y Frasncisco Olivencia, Cruz de la Orden de San Raimundo de Peñafort
María Victoria Álvarez, Ganadora del I Premio Manuel Olivencia y Frasncisco Olivencia, Cruz de la Orden de San Raimundo de Peñafort  

Dos nombres distanciados por décadas, uno símbolo vivo del oficio de jurista en Ceuta; ella una joven universitaria ganadora de la primera edición del premio Manuel Olivencia, han protagonizado el lado emotivo de la visita del ministro de Justicia, Rafael Catalá, invitado de honor de las Jornadas Jurídicas. Él, Francisco Olivencia, Cruz Distinguida de 1ª Clase de la Orden de San Raimundo de Peñafort por los méritos contraídos a lo largo de los 60 años dedicado al mundo de la abogacía; ella, María Victoria Álvarez Buján, ganadora del primer Premio ‘Manuel Olivencia’ a la investigación en materia jurídica por su estudio sobre los entresijos de las pruebas de ADN y sus efectos en el proceso penal. Ambos han tenido el honor de recibir su galardón de manos del ministro de Justicia.

El acto tuvo lugar en el Salón del Trono del Palacio autonómico. Primero con la imposición de la máxima distinción que se concede a un jurista por parte del Estado. Un reconocimiento a décadas de dedicación al derecho y en especial a la docencia que le dejaron tiempo además para ser concejal, alcalde accidental, diputado, senador e incluso diputado de la Asamblea, retirándose de la vida política en 2007. Olivencia, visiblemente emocionado, recordó su vida política y, en especial, los esfuerzos para convencer a la luchar con la entonces ministra Margarita Mariscal de Gante, para abrir en Ceuta la Sala VI de la Audiencia Provincial de Cádiz.

Premio a la investigación jurídica

El Colegio de Abogados de Ceuta hacía además entrega del premio de la primera edición del Premio Manuel Olivencia, que se encargó de presentar el propio Manuel Olivencia, hermano de Francisco y prestigioso jurista. Una primera edición que se llevó, por unanimidad, María Victoria Álvarez, doctoranda de la Facultad de Derecho de Ourense, por su trabajo ‘La prueba del ADN en el proceso penal. Los entresijos en el ejercicio de la abogacía’. Álvarez agradeció la labor de apoyo a la investigación del Colegio de Abogados de Ceuta y sus esfuerzos por hacer de Ceuta un “punto de interés jurídico”. La primera galardonada con el premio Manuel de Olivencia recordó el impacto de los avances médicos y tecnológicos y su injerencia en el proceso penal.