Dos entidades recuperan la tradición de las banderas de mochila para los guardias civiles de Ceuta

Dos entidades recuperan la tradición de las banderas de mochila para los guardias civiles de Ceuta
Imagen del acto celebrado en la Comandancia.
Imagen del acto celebrado en la Comandancia.  

- Las asociaciones Gaselec y Retógenes han hecho entrega en la Comandancia de las enseñas de pequeñas dimensiones con la que se dotó en la década de 1880 a los soldados destinados a África

- Se solían poner en un lugar visible para evitar el fuego amigo en los avances


Las instalaciones de la Comandancia de la Guardia Civil de Ceuta han acogido el acto de entrega por parte de las asociaciones Gaselec y Retógenes de banderas de las denominadas de percha o de mochila para todos los componentes de la Guardia Civil de Ceuta, una "hermosa tradición", según la Benemérita de la ciudad autónoma. Al acto han asistido el delegado del Gobierno y el comandante general de Ceuta para darle realce "y participar en el reconocimiento que dichas asociaciones deseaban realizar a los guardias civiles de la Comandancia".

La conocida como bandera de percha o mochila es una enseña de pequeñas dimensiones (60 x 80 centímetros) con la que se dotó en la década de 1880 a los soldados destinados a África. Posteriormente en 1904 por Real orden de 12 de diciembre se declaró “reglamentario para todos los Cuerpos del ejército, el pañuelo cubre-percha, denominado bandera española".

Su origen se remonta a la necesidad práctica de proteger del polvo las pertenencias personales de los infantes, ya que en aquella época no se empleaban taquillas sino estanterías abiertas como armario, Al principio estaba teñida en rojo, color marcial por excelencia, posteriormente se le añadió el gualda, en una franja vertical, transformándose en una pequeña bandera nacional. Para abaratar costes se teñía solo una de las caras añadiendo el emblema, lema de la unidad en color rojo o negro, y debido precisamente a la mala calidad del tejido los colores teñían ambos lados de la tela.

Durante las marchas se guardaba en el interior de la mochila de ahí su nombre pero se solía poner en un lugar visible para evitar el fuego amigo en los avances, para señalar las conquistas de los objetivos, para alertar a las Unidades de los flancos y a la artillería propia. Su última función, era como rendir un último honor a los caídos en combate, cuyos cuerpos tomaban sepultura envueltos en su propia Bandera nacional como corresponde a los que han dado su vida por España.

Además tenía un carácter "gozoso y festivo", todos aquellos que volvieron a sus casas con vida guardaron durante décadas esta Banderita, como recuerdo de su vida militar, de su Unidad y del tiempo de permanencia en ella, en muchos hogares españoles los días festivos se engalanaba la casa con esta bandera, permaneciendo aún hoy en día esta tradición en muchos lugares de España. En 1927 se retiró del equipamiento militar.