Garzón procesa al responsable en Ceuta de una red de captación de 'mujahidines'


Garzón procesa al responsable en Ceuta de una red de captación de 'mujahidines'

El juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón ha procesado a 32 de los detenidos en la "Operación Tigris", desarrollada por la Policía en junio de 2005, como responsables de la captación y adoctrinamiento de personas para convertirse en "mujahidines" en Irak. Entre los procesados se encuentra Tarek Hamed Hamu, responsable de la red en Ceuta, que utilizaba un correo con el nombre de Federico Azurmendi Etxeberría. La investigación ha acreditado una intensa relación entre Hamu y Filali Ouali, uno de los responsables de la red, y que el primero facilitó su cuenta de correo electrónico a un tal Abdelah que no es otro que Mohamed Afalah, uno de los presuntos autores materiales del 11-M que huyó tras los atentados y que podría haberse inmolado en Irak.

En los pisos registrados en Ceuta se encontraron numerosas armas, libros de contenido 'jihadista' y fotografías en las que Tarek aparece ungido con henna en manos y rostro "como ritual que se interpretaría como paso previo a la aceptación del martirio (Shadid) y para ser redimido de sus culpas anteriores", según Garzón.

La "red Tigris" se articula en cuatro grupos perfectamente definidos en Madrid, Barcelona, Valencia y Ceuta, además de un grupo mixto con miembros de Madrid y Barcelona en torno la la figura de Mohamed Larbi Ben Sellam, para quien la Fiscalía pide 27 años de cárcel en el juicio que actualmente se celebra en la Audiencia Nacional por los atentados en Madrid. Ahora se le procesa por hechos posteriores a la masacre. La instrucción realizada por el titular del Juzgado Central de Instrucción número 5 concluye que la red "Tigris" estaba vertebrada con un objetivo común, que era el envío de "mujahidines" desde la Península Ibérica a Irak, con el objetivo añadido, en el grupo de Ceuta, del tráfico de armas y de drogas.