DEBATE EN LA BIBLIOTECA

El IEC pone de relieve la falta de planes y miradas ambiciosas y a largo plazo para el futuro de Ceuta

El IEC pone de relieve la falta de planes y miradas ambiciosas y a largo plazo para el futuro de Ceuta
Hernández, Pérez Marín y Campos, este jueves, en la Biblioteca Pública.
Hernández, Pérez Marín y Campos, este jueves, en la Biblioteca Pública.  

Ceuta lleva, en materia de horizonte vital, casi veinticinco años, desde que elaboró un Plan Estratégico digno de tal nombre a juicio de José María Campos en 1996, dándose de bruces una y otra vez con los mismos problemas, los mismos desafíos y los mismos retos. El, parece, definitivo fiasco del comercio transfronterizo del porteo, ha agitado de nuevo la reflexión de la mano, paradójicamente, de quienes no están en las instituciones.

La semana pasada fue CCOO y este jueves ha sido el Instituto de Estudios Ceutíes (IEC) el que ha llamado a la movilización y la reflexión. Bajo el título de ‘Una tarde para dialogar sobre el futuro de Ceuta’, la Sala de Usos Múltiples de la Biblioteca Pública ha reunido como ponentes a Adolfo Hernández, miembro correspondiente del IEC y 'padre' del Estatuto de 1995; José María Campos, decano de Ciencias Sociales del Instituto; y Carlos Pérez Marín, arquitecto y también miembro correspondiente del IEC.

Al otro lado de la mesa, ningún político ni cargo público de primer nivel. Sí empresarios, profesionales liberales, sindicalistas y "ciudadanos responsables" en general. Un puñado. Pocos, seguramente, a ojos de Hernández, que ha subrayado que "tenemos la necesidad de hacer frente al futuro y deberíamos sentirnos en una actitud dinámica de participar en todas las acciones que vayan surgiendo para concretar la preocupación por la situación actual porque es muy necesario que la sociedad civil, sobre todo los ciudadanos responsables”, ha señalado, “vayan adoptando actitudes que contrasten lo que es real y necesario para que el futuro que todos deseamos sea viable”.

Pérez Marín apenas se ha referido al Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) en elaboración, que según ha afirmado básicamente debe aprobarse cuanto antes aunque por sí solo no vaya a solucionar “nada”. "El de 2016 debería aprobarse lo antes posible para poner en limpio todo lo que se ha hecho hasta ahora y tiene una normativa más moderna, pero no va a resolver nada. No da instrumentos legales para hacer lo que necesita la ciudad. Estamos en un continente africano y si hay que hacer un Puerto nuevo, hagámoslo; si hay que ganar terreno al mar para la frontera, lo mismo", ha instado a los políticos a obrar con determinación.

A su juicio el planeamiento del desarrollo de Ceuta se haya hecho durante décadas “de espaldas a nuestro entorno”. Mientras, el mundo más cercano cambia: ha repasado la acelerada evolución en materia de infraestructuras de comunicaciones marítimas, aéreas, ferroviarias y de carreteras en Marruecos, con proyectos de trenes de alta velocidad, nuevas autopistas y aeropuertos que pondrán a la ciudad autónoma a un tiempo asequible no solo de los puntos neurálgicos del país vecino sino también de países más alejados como Mauritania y Senegal, Argelia u Orán.

Desde su punto de vista todo esto no solo generará nuevos flujos de personas, sino que también generará nuevas oportunidades para los ceutíes en la ciudad o fuera de ella. “La red de conexiones africanas no es nueva y Ceuta fue importante a lo largo de la historia porque estaba en la red sahariana que conectaba África y Europa”, recordó. “Hay que tener en cuenta todo lo que está ocurriendo a nuestro alrededor, ver nuestras posibilidades de desarrollo y de encontrar oportunidades cerca, y plantearnos qué tipo de ciudad queremos a 30, 40 ó 50 años vista”, ha reclamado.

A continuación, José María Campos ha reivindicado también altura de miras y seriedad para construir un proyecto de futuro sobre la base de un verdadero Plan Estratégico, no los catálogos de medidas que “la Administración para sí misma” ha ido elaborando periódicamente durante los últimos años.

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Como referente se ha fijado en el elaborado hace casi un cuarto de siglo. “Un Plan Estratégico debe explicar las posibilidades de una ciudad y cómo puede desarrollarse en el futuro. Dónde invertir, cómo formarse...”, ha señalado el empresario, que ha lamentado que muchos de los problemas que ya estaban sobre la  mesa a mediados de los noventa sigan hoy tan o más en el candelero que entonces, desde la frontera hasta el Régimen Económico y Fiscal pasando por cómo aprovechar las potencialidades del sector turístico, como hacer frente a la reivindicación anexionista marroquí o cómo dejar de ser una isla energética.

Peor aún: muchos de esos retos se complican cada vez más, según ha advertido Pérez Marín, quien ha recalcado que a la vuelta de cuatro años la nueva legislación obligará a que las ciudades con más de 50.000 habitantes solo permitan el acceso a su centro de vehículos eléctricos, un desafío que aquí parece no conocerse siquiera.

“En 2030, el 35% de la energía que usemos debe ser renovable y aquí tenemos viento, sol y corrientes marinas, pero solo pensamos en un cable submarino que se puede romper”, ha cuestionado la falta de planteamientos a medio y largo plazo que, a ojos de Campos, debería liderar con pulso firme la Ciudad Autónoma con el resto de agentes sociales y la ciudadanía en general detrás.

La Autonomía, "asignatura pendiente"

No mucho más halagüeño ha sido el retrato del ámbito político e institucional de Hernández, quien entiende que "durante los últimos años se ha puesto de manifiesto que la Autonomía sigue siendo una asignatura pendiente para Ceuta". "Aunque muchos no lo crean, formamos parte del sistema autonómico territorial español. No hay dudas de que somos una Autonomía aunque una desgraciada sentencia del Supremo ha cuestionado esa personalidad", ha dejado claro.

El 'padre' del Estatuto de 1995 ha criticado que "la Autonomía de Ceuta se defiende muy mal y no se ha sabido explicar". "Teniendo una máquina que creo que es buena, que potencialmente permitía muchas actuaciones, no se ha desarrollado en toda su extensión", ha añadido teniendo en cuenta que "desde 1995 el desarrollo autonómico no ha sido un aspecto bien atendido y comprendido".

A sus ojos "la complejidad era evidente porque no somos una región amplia y ya teníamos un Ayuntamiento, pero no hay problema con que una ciudad sea un ente autonómico, sino cuando queremos ser exactamente iguales" que otros territorios con los que, por sus características, no tenemos nada que ver. 

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