FRONTERA

Las mujeres-fardo, contra las nuevas reglas del Tarajal

Las mujeres-fardo, contra las nuevas reglas del Tarajal
Porteadora saluda a la cámara
Porteadora saluda a la cámara  

Muchas porteadoras se resisten a pasar la frontera con solo dos bolsas bajo el regimen de viajeros y tratan de burlar los controles con la mercancía adherida al cuerpo, convertidas en mujeres-fardo, para desesperación de la Guardia Civil y la Policía que tratan de imponer las nuevas reglas en el Tarajal.


En el Tarajal, el dicho castizo que asegura que ‘hecha la Ley, hecha la trampa’, se queda corto, diríase que aquí la trampa ya está hecha mucho antes incluso que se haga la Ley. A cada nueva regulación se le encuentran los resquicios legales y el caos vuelve al Tarajal. “Cada día es diferente”, explica un agente de los GRS. Otro de los guardias es más gráfico: “Esto es una puta mierda”, resumecon una concisión incontestable

Porteadores Guardia Civil frontera (1 de 1)Los GRS de la Guardia Civil llevan desplegados en la N352 desde poco después de las 15.00 horas. Son las 19.00 y ya solo quedan los últimos. Pero quedan. Muchos de ellos -casi todas- son mujeres y a esta hora aún se afanan en adherirse al cuerpo la mercancía, envolviéndose en plástico hasta doblar su volumen corporal, convirtiéndose en fardos humanos, un peligro para ellas y para quien transite a su lado por elestrecho pasadizo de la frontera del Tarajal. Y todo ante la mirada desesperada del agente de la Guardia Civil que trata de hacerlas entrar en razón. “Con bolsas sí, así no”, repite por enésima vez. Pero, para su frustación, no parece que vayan a hacer mucho caso.

Fatima, ceutí, hace las veces de intérprete para el agente y para el periodista y explica que lo llevan así porque “las bolsas se las quitan en Marruecos”, la policía de aduanas revisa lo que llevan y a menudo lo requisan. De este modo no, sería demasiado trabajoso saber qué llevan y pasan, sobre todo si van juntas y a la vez, explica mientras a su lado Fatiha y Saida, vecinas de Tetuán, asienten apoyadas en una señal para aliviar el peso que llevan encima. Muy cerca, simulando que habla por teléfono, un hombre sigue atentamente la conversación con sonrisa inocente. Seguramente sea el dueño de la mercancía, explican los agentes. Él, por descontado, va en chanclas y con las manos en los bolsillos y no carga ni un solo fardo, ni una bolsa.

Porteadoras noche frontera tarajal

El cierre de la puerta Norte ha vuelto a poner patas arriba el Tarajal. Los empresarios amenazan con suspender la vigilancia privada que mantiene el orden en los polígonos, una exigencia de Delegación a cambio de abrir el citado paso y facilitar la actividad comercial durante las tardes, como compensación a la ocupación diaria de los porteadores, que ahuyentan a cualquier otro cliente. Pero la puerta norte se había convertido en otro problema, con centenares de perdonas cargadas hasta arriba de bultos, con mercancía pegada al cuerpo, trataban de acceder al paso fronterizo peatonal, Tarajal 1, provocando avalanchas diarias y obligando a Delegación a volver a cerrar la puerta norte.

Ahora, el problema vuelve a la N352. Las porteadoras se acumulan en la zona de playa e intentan pasar por Tarajal 1 con la mercancía que no han podido cruzar por Tarajal 2. El tráfico rodado se ha solucionado, la carretera nacional absorbe el creciente número de vehículos gracias a la parcela de espera. Ahora falta solucionar el tráfico humano.

Porteadores frontera (1 de 1)