AJUSTES DE CIRCULACIÓN

El Paseo de Las Palmeras invertirá su circulación para compensar el cierre de Jáudenes desde el miércoles

El Paseo de Las Palmeras invertirá su circulación para compensar el cierre de Jáudenes desde el miércoles
Imagen de recurso.
Imagen de recurso.  

El sentido de la circulación en el Paseo de las Palmeras, al que se podrá acceder desde la Plaza de la Constitución en dirección a la calle Edrisis y el Puente del Cristo se invertirá a partir de este miércoles, cuando quedará cerrada definitivamente Jáudenes hasta que terminen las obras de la calle que también se extienden a la Gran Vía y la Plaza de África.

Para ello, se ampliará un carril que estará situado a la izquierda de la parada de taxis provisional habilitada en la Plaza de la Constitución, que dará posibilidad a los vehículos de circular en dirección hacia la calle Edrisis o bien incorporarse a la rotonda que da acceso al desdoblamiento de la avenida Juan Pablo II.

Operarios de la empresa Obimace, de la Consejería de Fomento, se encargarán del pintado de las nuevas marcas viales y de la colocación de un vallado para la protección del tránsito peatonal.

En lo que respecta a la circulación por la Plaza de África no sufrirá variaciones, con la única salvedad, de que solo se podrá girar en dirección al Puente del Cristo.

Los trabajos en Jáudenes, que se ejecutarán en dos fases, obligarán a la interrupción completa de la circulación rodada hasta que finalicen. Su ejecución, prevista hasta abril, dividirá la calle en dos tramos durante la obra. En la primera fase se trabajará en el comienzo y final de la vía, desde las intersecciones de Jáudenes con las de Víctori Goñalons,y O'Donell, dejando para la segunda fase la manzana central, facilitando el acceso a garajes particulares y zonas de carga y descarga desde las calles Dos de Mayo y Queipo de Llano.

Las obas en Jáudenes están incluidas en el proyecto de remodelación global de todo el entorno, que tiene un presupuesto de 7,8 millones y que ha sido encomendada a la empresa pública TRAGSA, y con el el que se pretende unificar la imagen de toda la zona y solucionar los problemas que existen debido al deterioro provocado por el tiempo y la obligación de eliminar las barreras arquitectónicas existentes, consiguiendo con ello una nueva imagen del centro de la ciudad, respetando el carácter histórico, así como, el desarrollo comercial y turístico del entorno.