AUTOESCUELAS

Los presos en Loma Mendizábal recibirán clases de Seguridad Vial y para sacar los permisos B y A2

Los presos en Loma Mendizábal recibirán clases de Seguridad Vial y para sacar los permisos B y A2
Imagen de recurso.
Imagen de recurso.  

Los internos de Loma Mendizábal volverán a recibir formación en Seguridad Vial y clases para obtener los permisos para conductir vehículos (B) y motocicletas de hasta 35 kW (A2) gracias al acuerdo suscrito entre el presidente de la Confederación Nacional de Autoescuelas, José Miguel Báez, y el secretario general de Instituciones Penitenciarias, Ángel Luis Ortiz, para renovar la campaña de universalización de la educación vial en Centros Penitenciarios.

El Centro Penitenciario de Ceuta forma parte de aquellos en los que los reclusos podrán beneficiarse de este plan "pensado para su reinserción a través de la concienciación ciudadana, la formación vial y el estudio". La iniciativa, que comenzó en el año 2010 y se había interrumpido en 2017, cuenta con la colaboración de la Dirección General de Tráfico (DGT), la Fiscalía de Seguridad Vial, el Real Automóvil Club de España (RACE) y la Asociación Española de Centros Médicos-Psicotécnicos (ASECEMP), entre otras entidades.

Las autoescuelas miembros de asociaciones de CNAE (unas 5.550) que participen en la campaña volverán a impartir la enseñanza teórica y práctica para que los internos admitidos al programa que cumplan condena en Ceuta puedan acceder al permiso de conducir (de las clases B y A2). Así, intervendrán en actividades de concienciación en materia de seguridad vial entre la población reclusa poseedora del permiso.

Los reclusos recibirán clases para la obtención de los permisos B y A2, así como el curso de sensibilización y reeducación vial para la recuperación del carné a través de la UTE encabezada por CNAE

Las clases teóricas de los permisos tendrán lugar en prisión; la formación práctica correrá por cuenta del recluso, así como la tasa de examen. La recuperación del carné (perdido por agotamiento de los puntos o por decisión judicial) también la abonará el interno. En este caso será el centro autorizado más próximo a la prisión, para lo cual un profesor se desplazará hasta la cárcel. Durante su formación, los reclusos del programa también recibirán la visita de víctimas de accidentes de tráfico, cuyo testimonio tiene un fin de concienciación y formativo.

A 31 de abril había algo más de 1.200 personas privadas de libertad por delitos relacionados con la Seguridad del Tráfico. Representaban un 2,3% del total de la población reclusa. No obstante, el programa está abierto a todo tipo de internos, con preferencia para los que están a punto de cumplir su condena. Ya se han apuntado más de 1.000.