La recogida de basuras militares y decenas de miles de euros enfrentan a Ciudad, Trace y plantilla


La recogida de basuras militares y decenas de miles de euros enfrentan a Ciudad, Trace y plantilla

- Defensa dio por finiquitado a final de 2015 el contrato con 'Limpiasol' que le costaba 140.000 euros al año y pactó con la Ciudad seguir pagando unos 40.000 en tasas y dejar la recogida en manos de la Administración

- La Ciudad exige a la concesionaria que sus trabajadores accedan al interior de los 18 acuartelamientos locales y el Comité de Empresa se plantea movilizaciones y hasta paros si se persiste en el empeño

El Comité de Empresa de Trace no descarta, según su secretario, Juan Gutiérrez, convocar movilizaciones e incluso paros si la Ciudad mantiene la instrucción dictada esta semana por escrito dirigido a la adjudicataria del servicio de limpieza públicaria viaria para que "a la mayor brevedad posible se continúe efectuando el servicio de recogida de residuos sólidos urbanos en los acuartelamientos militares de la Ciudad".

La Administración entiende que la Ordenanza reguladora "no prohibe" la ubicación de contenedores "en el interior de determinados recintos" privados y que "incluso podría considerarse que por razones de seguridad la recogida de residuos sólidos urbanos generados por instalaciones militares supondrían una configuración de los mismos que habilitaría la imposición de su recogida en unas condiciones, en este caso agrupados y recogidos en su interior".

Durante años el Ministerio de Defensa desembolsó 172.000 euros al año, 140.000 a través de unc ontrato con la empresa 'Limpiasol' y 32.000 en concepto de tasas por traslado de sus residuos al otro lado del Estrecho. Ese marco cambió el año pasado, cuando los militares trataron con la Ciudad que fuese la Administración la que asumiese ese trabajo.

Aunque se discutió que las basuras fuesen sacadas al exterior de los 18 recintos militares locales (con 52 puntos de recogida), finalmente se ha querido obligar al personal de Trace a entrar pese a que tradicionalmente en Ceuta siempre se ha eludido imponer a la adjudicataria de turno la recogida de residuos en caminos o espacios de titularidad particular. El Comité rechaza tal carga adicional de trabajo y exige que se subrogue a los dos trabajadores de 'Limpiasol' de los que se ha prescindido.

Trace, que se desconoce si va a recibir más dinero por hacerse cargo de este servicio (Defensa sí seguiría pagando unos 40.000 euros de tasas), ha "amenazado" según UGT a los trabajadores con "posibles sanciones" si no realizan ese trabajo, que a juicio del sindicato "no es una obligación recogida en el contrato de adjudicación".