INFORME DERECHOS HUMANOS

SOS Racismo denuncia la frontera “selectiva” de Ceuta, cerrada a los migrantes y abierta a las mafias

SOS Racismo denuncia la frontera “selectiva” de Ceuta, cerrada a los migrantes y abierta a las mafias
Migrantes piden vias seguras
Migrantes piden vias seguras  

“Pese a los indudables avances, la discriminación étnico/racial es un fenómeno ampliamente arraigado en la sociedad española y europea”. Así arranca el informe anual 2017 de SOS Racismo, ´del que 27 de sus 242 páginas están centradas en la Frontera Sur de Ceuta y Melilla, frontera “selectiva”, “mecanismo implacable” de control de flujos migratorios, “modelo a exportar”, cerrada a cal y canto para los inmigrantes, en especial para los subsaharianos, pero “abierta para quienes pueden sobornar a policías fronterizos o adquirir documentos que les faciliten el paso a través de estas denostadas mafias sobre las cuales nadie habla”.

“Tampoco es necesario irse tan lejos para analizar lo que son las políticas de un Gobierno racista”, ironiza el informe de SOS Racismo señalando las políticas migratorias y la gestión de la Frontera Sur de PP y PSOE alternativamente. La visión general de SOS Racismo de la frontera Sur, tanto en Ceuta como en Melilla, es sonrojante: “Ceuta y Melilla representan a la vez un mecanismo implacable de control de flujos a través de una valla que deja fuera de ella cualquier intento de solicitar protección internacional. En conclusión, la frontera de Melilla y Ceuta es una frontera selectiva. “Abierta para quienes pueden sobornar a policías fronterizos o adquirir documentos que les faciliten el paso a través de estas denostadas mafias sobre las cuales nadie habla. Cerrada a quienes pueden tener iguales o mayores motivos que las personas procedentes de Siria para solicitar protección internacional”.

Vidas en el camino

SOS Racismo señala además las conclusiones del informe ‘Tras la frontera’ del colectivo Ca-minando fronteras, que documenta que entre septiembre 2015 y diciembre 2016 han muerto 388 personas en el mar tratando de llegar a las costas españolas, de las cuales 122 eran menores (el 31,4%) y 98 adolescentes de 14 a 17 años han quedado gravemente heridos al intentar saltar las vallas de Ceuta y Melilla.

Devoluciones en caliente

El informe anual de SOS Racismo vuelve a reclamar el fin de la figura del “rechazo en frontera”, las conocidas “devoluciones en caliente”, que se llevan a cabo desde 2005 y que contravienen la legislación internacional aunque se cumplen ahora dos años desde la aprobación de la Ley de Protección de la Seguridad Ciudadana (LO 4/2015), que introdujo en la Ley de Extranjería la disposición adicional 10ª, que establece un «Régimen especial para Ceuta y Melilla», en lo que al control fronterizo se refiere, dando cobertura legal a estas devoluciones en caliente.

Una práctica que, además, se ha convertido en “modelo a exportar”, lamentan desde SOS Racismo, recordando que así lo admiten desde la Unión Europea. De hecho, señalan, en respuesta parlamentaria del 20 de enero del el comisario de Interior europeo, Dimitris Avramopoulos, reconoce que estas medidas “revisten una importancia fundamental las salvaguardias contenidas en este ‘procedimiento especial’ (de Ceuta y Melilla) por lo que se refiere a la protección internacional y a la posibilidad de solicitar protección internacional en los pasos fronterizos regulares”.

Menores implicados

“Las devoluciones en caliente afectan también a los menores”, alertan desde SOS Racismo. Como afirma Save The Children en su informe ‘Infancias Invisibles’, las devoluciones realizadas en las vallas de Ceuta y Melilla se realizan de manera tan rápida y automática que hace imposible verificar si son menores de edad o refugiados, “llevando a cabo una práctica totalmente ilegal”, sentencian.

El procedimiento legal

Estas son las razones de SOS Racismo para rechazar las devoluciones en caliente y el procedimiento legal que habría que seguir para respetar los acuerdos internacionales sobre Derechos Humanos.

“Por devoluciones en caliente, «se alude la actuación de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado consistente en la entrega a las autoridades marroquíes por vía de hecho de ciudadanos extranjeros que han sido interceptados por dichos Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado en zona de soberanía española sin seguir el procedimiento establecido legalmente ni cumplir las garantías internacionalmente reconocidas» (Martínez Escamilla y Sánchez Tomás, 2016). El procedimiento que debería tramitarse es el de devolución (siempre que la persona no solicite protección internacional)”.

“La devolución se produce como consecuencia de la interceptación de la persona en la frontera o en sus inmediaciones tratando de realizar una entrada de forma irregular, esto es, por puestos no habilitados. Es el caso de la entrada en pateras, y debería ser –según disponen las normas- también el caso de las personas que superan los elementos de contención de las fronteras, es decir, las vallas que separan Ceuta y Melilla del territorio marroquí. También se prevé para los casos en que la persona ha accedido a territorio estatal contraviniendo una prohibición de entrada. Es obligado emitir una resolución motivada, en el marco de un procedimiento en el que la persona tiene derecho a asistencia letrada. Si se emite resolución de devolución y la persona no puede ser devuelta en el plazo de 72 horas, las autoridades policiales pueden solicitar a un juez su internamiento en un CIE. Por esta razón, muchas de las personas que acceden a territorio español en embarcaciones (cayucos, pateras) acaban internadas en algún CIE antes de ser devueltas o puestas en libertad.