CONTRATO DE TRACE

Aróstegui: “El Gobierno ha entrado en convulsión al ver que la limpieza le puede pasar factura electoral”

Aróstegui: “El Gobierno ha entrado en convulsión al ver que la limpieza le puede pasar factura electoral”
Juan Luis Aróstegui y Mohamed Alí en la sala de prensa del Ayuntamiento
Juan Luis Aróstegui y Mohamed Alí en la sala de prensa del Ayuntamiento  

El incierto futuro del contrato de limpieza viaria en el que el Gobierno anda a la carrera buscando a una solución mientras lo único claro, afirman desde Caballas, “es que el contrato no funciona” y al Ejecutivo de Vivas le han entrado las prisas para solucionarlo  a tiempo a elecciones.

“Lo que el Gobierno no ha hecho en cuatro años y medio lo quiere hacer en cuatro días”, ironiza Juan Luis Aróstegui para el que el problema es incluso peor: “A fecha de hoy nadie sabe lo que cuesta el servicio, saben lo que pagan (nada menos que 1 9 millones de euros) pero no lo que vale”.

Un contrato que “no funciona”, basta con ver el estado de la Ciudad, también en el centro y en las barriadas “en un grado mayor” y la Ciudad quiere arreglarlo cuanto antes. La rescisión del contrato no es fácil, ha de ser por mutuo acuerdo y a plena satisfacción de ambas partes, algo complejo, señalan desde Caballas, teniendo en cuenta que la Ciudad ha sancionado ya a la empresa y se han abierto varios expedientes con detracción de presupuesto por incumplimiento del servicio.

La otra alternativa, destapada por Caballas, la venta del contrato es perfectamente legal, reconocen y, de hecho, ya se ha hecho en este mismo contrato, con la venta “hace meses” de la parte del contrato inicial de la UTE ACC-Lirola a Makerel-Lirola.Una venta que, según la normativa consultada por Ceuta al Día, podría complicarse al no cumplir los requisitos ya que, según la norma, hay un “requisito de carácter objetivo” que obliga a que el contrato “se haya ejecutado en al menos un 20 por ciento, o que se haya efectuado su explotación en al menos una quinta parte del plazo de duración”, punto este último que no encajaría con la situación actual del contrato ya que se vendió hace apenas unos meses.