ESPERA SANCIONES

Caballas requerirá al Gobierno en el Pleno por las responsabilidades sobre Santa Catalina

Caballas requerirá al Gobierno en el Pleno por las responsabilidades sobre Santa Catalina
A la izquierda Santa Catalina en el proyecto realizado, a la derecha, la seca realidad./archivo
A la izquierda Santa Catalina en el proyecto realizado, a la derecha, la seca realidad./archivo  

Caballas quiere saber quién es el responsable de que Santa Catalina sea hoy un páramo y no un parque por el que se pagaron miles de euros. Y quiere saber también si cabe la posibilidad de recuperar parte de la inversión o la inversión en su totalidad mediante sanciones. En ese sentido ha preparado una interpelación para el próximo Pleno de Control al Ejecutivo.

“¿La tierra que allí se puso era la que figuraba en el Proyecto? En este caso, ¿se puede entender que el proyecto estaba mal redactado? ¿Quién sería el responsable? En el caso de que la tierra fuera de tipo y/o calidad distinta a la que figuraba en el proyecto, ¿Quién sería el responsable de este incumplimiento? ¿Qué (y a quién) sanciones piensa imponer el Gobierno ante este lamentable hecho?”, es el literal de la batería de preguntas con las que tratara de llegar a la verdad de lo sucedido Caballas en el próximo Pleno.

Lo sucedido en espacio destinado a ser un pulmón verde y convertido hoy en un secarral más acorde con el cementerio adyacente que con lo que se proyectó lo resume Caballas en su motivación de las preguntas:

“La fulminante y escandalosa desertización de Parque se Santa Catalina, en tan sólo cinco meses desde su inauguración, fue todo un acontecimiento más propio de un expediente “X” que de un expediente administrativo. Nadie podía entender cómo se habían literalmente arrasado trescientos mil euros en plantas en tan escaso margen de tiempo. Ante el dantesco espectáculo el Gobierno solicitó un informe para averiguar las causas de esta desgracia y conocer posibles alternativas”, recuerda Caballas.

Y el informe, también propio de un expediente X, dado que el Ejecutivo lo mantiene oculto a la opinión pública y a los propios grupos y sólo han trascendido algunos datos de los recogidos en el mismo, señala algunos incumplimientos palmarios en lo proyectado que explicarían el desastre.

“El resultado de este informe abre una serie de dudas que el Gobierno tiene la obligación de esclarecer. Al parecer, el problema está más que en las plantas que se sembraron en el hecho de que la tierra era “muy escasa y de poca calidad (carecía de las condiciones mínimas para mantener “vivas” las plantas)”, recuerda Caballas, que ante eso quiere saber quién es el culpable y si se puede actuar contra el o los responsables de haber dilapidado, una vez más, miles de euros de las arcas públicas.