Ciudad y Ministerio rellenarán El Chorrillo con arena "similar" o más gruesa para doblar su anchura actual

playa chorrillo

El Estado asumirá la supervisión de los proyectos a redactar y la dirección técnica de las obras, y la Ciudad se hará cargo de "su financiación íntegra".  Se contempla una "recarga" de sedimento en La Ribera "para volver a la situación de 2005, recuperando la perdida durante estos años" y "en las pequeñas playas existentes entre El Chorrillo y la frontera".

El Convenio de colaboración entre la Dirección General de Sostenibilidad de la Costa y del Mar del Ministerio de Medio Ambiente y la Ciudad para la ejecución de actuaciones de mejora del litoral de Ceuta contempla el vertido de arena en la playa de El Chorrillo en un volumen aproximado de 160.000 metros cúbicos para "duplicar la anchura actual" con "sedimento similar o más grueso que el existente". Hasta ahora el Ejecutivo de Vivas había planteado usar áridos procedentes de Caños de Meca (Cádiz).

También incluye una "recarga" de arena en La Ribera dentro de lo posible "para volver a la situación que se consiguió en el año 2005, recuperando la perdida durante estos años" y el vertido de sedimento "en las pequeñas playas existentes entre El Chorrillo y la frontera del Tarajal sabiendo que el arrastre en estas zonas es bastante más pronunciado".

Se completa con una actuación en la playa de Benítez "para la evacuación de las aguas procedentes de arroyos fuera del ámbito de las zonas de baño". El Ministerio asumirá la supervisión de los proyectos a redactar y la dirección técnica de las obras, y la Ciudad se hará cargo de "su financiación íntegra".

La Dirección General de Sostenibilidad de la Costa y del Mar redactó en 2015 un análisis de la situación actual de las playas situadas al sur de Ceuta que determinó que las de El Desnarigado y el Sarchal "no han tenido grandes variaciones en su línea de orilla, por lo que no requieren de aportes ni obras de defensa algunas". Su mayor demanda eran diversas acciones de borde, como accesos a ella, que la Dirección General de Sostenibilidad de la Costa y del Mar llevó a cabo en ellas a lo largo de los años 2009 y 2010.

La Ribera fue objeto de actuaciones en los años 2005 y 2009 y la anchura de la playa en la actualidad está comprendida entre 23 y 73 metros, siendo el valor mínimo el correspondiente al centro. Dado que "es la más utilizada de la ciudad", es posible que la anchura mínima sea "muy estricta".

El Chorrillo no ha sido objeto de actuación y su comportamiento a lo largo de los últimos años ha sido "bueno, especialmente en la celda sur" pero se considera que "su anchura es muy estricta". La celda norte tiene 20 metros pero en el centro y sur se recorta hasta catorce "en tramos muy largos". "Parece necesaria una alimentación de playa que aumentase su anchura mínima hasta un valor al menos de 30 a 40 metros, lo que supondría una aportación en torno a 160.000 metros cúbicos de arena; cantidad similar a la proyectada en 2002 que no se llevó entonces a cabo", considera el estudio realizado.

La playa de Juan XXIII no ha sufrido grandes transformaciones; solamente se actuó en el dominio público, por lo que "no parece que sea necesaria actuación alguna".La de La Almadraba fue objeto de mejora en 2009 y "no parece que sea necesario actuar de momento salvo que se quisiera aumentar su anchura en la zona este pero ello conllevaría la construcción de una obra de defensa costera en el extremo".

Las playas de Tramaguera y Tarajal "se hallan en un buen estado tras las actuaciones efectuadas por la Dirección General de Sostenibilidad de la Costa y del Mar; estando, en la actualidad en acrecentamiento, con parte de materia que traspasa el espigón de la frontera". "Tampoco es una playa de uso habitual, por ello no parece que sea necesario actuar en ella", se ha diagnosticado.