ESPECIES "RESISTENTES"

La Ciudad resiembra el Parque de Santa Catalina sin atender a las instrucciones de Tragsatec

La Ciudad resiembra el Parque de Santa Catalina sin atender a las instrucciones de Tragsatec
Ramos ha acudido a ver en vivo la nueva siembra del Parque.
Ramos ha acudido a ver en vivo la nueva siembra del Parque.  

La Consejería de Medio Ambiente y Sostenibilidad ha comunicado este martes que, "continuando con las actuaciones previstas en el Parque de Santa Catalina", ha comenzado "los trabajos de siembra" de las zonas contempladas. Esta vez parece que, atendiendo a "los fuertes vientos que afectan la zona" y al "alto grado de salinidad del entorno" no se apostará por "plantas arbóreas de cierto porte" como los olivos que se pusieron hace casi cuatro años sino "especies similares a las que han demostrado su resistencia a esas condiciones".

La siembra de especies se lleva a cabo "tras una intervención previa, desarrollada durante los meses de julio y agosto, de desbroce y limpieza de los taludes a tratar, así como de la reparación del sistema de riego, consistente en la puesta en servicio de las bombas impulsoras, la reposición de elementos desaparecidos por actos vandálicos y reparación de canalizaciones deterioradas". Durante las próximas jornadas se culminará el proceso de siembra del talud designado, pasándose a realizar "labores de conservación".

Hasta ahí las explicaciones del Gobierno de Vivas. Pese a pagar a Tragsatec miles de euros por ello, la Ciudad parece seguir obviando que esa empresa especializada señaló claramente hace menos de un año, en octubre de 2017, la existencia de tierra poca y mala como causa principal del erial en que, tras una inversión millonaria, se quedó lo que se presumía que iba a ser un vergel.

Literalmente, su dictamen alertó de que sobre el antiguo vertedero hay "un suelo degradado donde el contenido en materia orgánica es ínfimo y el contenido en micro y macro nutrientes necesarios para el desarrollo de la vegetación está bastante desequilibrado, provocando la baja disponibilidad de los mismos para las plantas".

Además de malo, el manto es escaso: "Los datos de profundidad obtenidos son muy irregulares, siendo los más bajos en las zonas de talud a excepción del talud de levante donde dos de los tres puntos de muestreo dan profundidades por encima de los 60 centímetros", señaló.

Más allá de poner especies autóctonas y "con alta tolerancia a la exposición solar, ambientes salinos y de litoral", así como "con bajas necesidades hídricas, adaptables a suelos de diferente composición química, incluso especies que vegetan en suelos pobres y degradados", para conseguir el objetivo de la revegetación del Parque, Tragsatec recomendó expresamente "el aporte y extendido de suelos, para crear una capa superficial con características fisicoquímicas adecuadas y espesor suficientes para el arraigo y desarrollo de la vegetación".

Después habría que "realizar las enmiendas orgánicas necesarias" y colocar "mantas y mallas orgánicas y geoceldas", técnicas que se utilizan fundamentalmente "como protección frente a la erosión hídrica y eólica, aunque también mejoran el microclima de la superficie del terreno y lo hacen más favorable para las plantas y evitan que las semillas sean arrastradas pendiente abajo".