NO PREVISTA EN EL PLAN DE RESIDUOS

El Gobierno no descarta una planta incineradora de basura como solución para Ceuta

El Gobierno no descarta una planta incineradora de basura como solución para Ceuta

El Gobierno de la Ciudad está atento a la evolución de las nuevas tecnologías de valorización de basura doméstica como solución a los problemas de Ceuta, obligada, por la Unión Europea como todos los municipios españoles a reducir la generación de residuos y aumentar el porcentaje que se recicla.No está previsto, al menos de forma directa, en el Plan Integrado de Gestión de Residuos de la Ciudad Autónoma de Ceuta 2016-2022, pero la Ciudad, con reservas y precaución, está muy atenta a nuevos proyectos de plantas de valorización que se están desarrollando en Cataluña y que podrían ser una solución para la ciudad autónoma.

Un interés que adelantó el consejero de Economía, Alberto Gaitán, en el último pleno ordinario y confirmado a Ceuta al Día por la responsable de Fomento y Medio Ambiente, Kissy Chandiramani, que, eso sí, subraya, se trata solo de un interés, con todas las reservas, a la vista de nuevas tecnologías de incineración de residuos sólidos urbanos (RSU)  con un menor impacto ecológico y que podrían ajustarse a las necesidades de Ceuta.

Las reservas ante la viabilidad de una planta de valorización de basura en Ceuta de la consejera de Medio Ambiente pasan por las emisiones de dioxinas y distancias de la planta respecto a núcleos habitados, pero también por el impacto que tendría en la actual planta de transferencia o incluso si sería viable económicamente en una ciudad de             80.000 habitantes que genera en torno a 40.000 toneladas de RSU al año. Factores que invitan a pensarse el proyecto al que añade uno la consejera: hay materias en las que no conviene ser “pionero” y merece la pena esperar resultados.

El lado oscuro

La valorización es un palabro de nuevo cuño que no contempla la RAE y que enmascara otro que sí incluye el diccionario, la incineración, en este caso de basura, bastante más gráfico e incómodo. Algo tan antiguo y atávico como quemar lo que nos sobra, aunque en este caso, argumentan sus defensores, la valorización produce energía. La valorización, según la Ley 10/1998 sobre residuos, es «todo procedimiento que permita el aprovechamiento de los recursos contenidos en los residuos sin poner en peligro la salud humana y sin utilizar métodos que puedan causar perjuicios al medio ambiente». O, como define la directiva comunitaria 2008/98/CE de residuos, la valorización es “operación cuyo resultado principal es que el residuo sirva a una finalidad útil al sustituir a otros materiales que, de otro modo, se habrían utilizado para cumplir una función particular”.

Pero no todos se ponen de acuerdo en torno a las bondades de esta forma de cumplir con el objetivo de no solo reducir y reciclar, sino también recuperar, en este caso energía. Para unos, con los vertederos actuales solo estamos enterrando combustible que podríamos quemar para obtener energía, para otros es una falsa solución con un lado oscuro aterrador, estas plantas, además de cubrir esa necesidad energética, son también máquinas expendedoras de dioxinas y furanos, dos partículas cancerígenas resultantes de la cremación de materia orgánica, sin olvidar las cenizas resultantes del proceso.

Desde Septem Nostra se muestran sorprendidos con este giro del Gobierno, que en hace solo tres años ya descartó esta vía en el Plan Integrado de Gestión de Residuos de la Ciudad Autónoma de Ceuta 2016-2022. A lo que hay que añadir las emisiones de dioxinas, de gases de efecto invernadero y, sobre todo, la imposibilidad de encontrar ubicación (no prevista además en el proyecto de PGOU) respetando las distancias mínima preceptivas de 2.000 metros para una instalación de este tipo.

En ese Plan Integrado de Gestión de Residuos de la Ciudad Autónoma de Ceuta se plantean dos escenarios y en ninguno de los dos se menciona una planta de valorización, aunque sí una de tratamiento: “Se construye una planta de tratamiento de residuos en la ciudad. La planta trata mediante biosecado la fracción resto recogida y mediante compostaje los restos verdes y lodos deshidratados provenientes de la codigestión de la materia orgánica y lodos EDAR”.

Una fracción resto que sí se destinaría a valorización pero no en Ceuta, precisa el Plan Integrado. “El producto obtenido en el tratamiento de biosecado de la fracción resto se envía a la península para valorización energética”.