JACOB HACHUEL, PORTAVOZ

“Hay un porcentaje de la población que son unos guarros”

“Hay un porcentaje de la población que son unos guarros”
Jacob Hachuel, consejero de Gobernación y portavoz del Ejecutivo
Jacob Hachuel, consejero de Gobernación y portavoz del Ejecutivo  

La Consejería de Medio Ambiente ha encargado ya la limpieza urgente del carril peatonal del Hacho y, una vez que acaben con la basura esparcida por García Aldave, harán lo propio en las laderas del Monte Hacho. Una limpieza que, asume el Gobierno, es solo un parche. El verdadero problema no está en la basura, sino en el incivismo de los ceutíes. “Hay un porcentaje de la población que son unos guarros”, resume el portavoz del Ejecutivo, Jacob Hachuel.

“Hay un porcentaje, probablemente pequeño, de la población que son unos guarros, pero repercute en la inmensa mayoría de la población”, lamenta el portavoz del Gobierno, Jacob Hachuel, viendo que por mucho plan de limpieza que ponga en marcha el Gobierno la situación no va a cambiar y la falta de civismo de muchos ceutíes volverá a enterrar en basura cualquier esfuerzo en materia de limpieza. “No sé qué argumento utilizar frente a estos incívicos, pero deberíamos hacérnoslo ver”, suspira Hachuel quien asume que “el problema medioambiental les importa poco” por lo que apela al riesgo sanitario.

Un problema que no han logrado atajar las sanciones, redobladas en la última ordenanza, ni la vigilancia de la Policía Local. “No podemos tener una pareja de agentes en cada contenedor”, asume el portavoz del Ejecutivo y responsable además de la Consejería de Gobernación, de quien depende la policía municipal.

Jefe de controladores

Al hilo del nivel de limpieza –que, recuerda Hachuel, es una de las virtudes de Ceuta que destacan los turistas-  el Gobierno ha defendido la necesidad “lógica” de crear un nuevo puesto de jefe de controladores del servicio de limpieza para coordinar a los cuatro controladores que trabajan en la Ciudad y que llevan realizando su cometido más de 20 años sin nadie que les coordine.  Un refuerzo en el control del servicio de limpieza al que, subraya  Hachuel , la Ciudad está obligada, sin que medie sospecha o duda alguna de que TRACE no esté cumpliendo su cometido.