OCHO AÑOS DE RETRASO

La oposición rechaza el Plan de Residuos en protesta por la nula política medioambiental del Gobierno de Vivas

La oposición rechaza el Plan de Residuos en protesta por la nula política medioambiental del Gobierno de Vivas
Parcela del Brull convertida en vertedero.
Parcela del Brull convertida en vertedero.  

Con ocho años de retraso, el Gobierno de Vivas, presionado por la denuncia de Bruselas, ha aprobado el Plan Integral de Gestión de Residuos (PIR), un documento de 500 folios con la recuperación, la reutilización y el reciclaje como prioridad.  Solo buenas intenciones y ninguna de llevarlo a práctica, a ojos de la oposición que lo calificó de “mentira”, “pura ficción” y lleno de objetivos que deberían haberse cumplido ya en un plan pensado para el periodo 2016 a 2022 pero que se redacta y aprueba en 2018 porque “es pura ficción, no tienen voluntad de llevarlo a cabo”. PSOE, Caballas y MDyC votaron en contra, mientras CS se absutuvo pese a criticarlo con dureza.

El consejero de Medio Ambiente, Fernando Ramos explicó que la demora “no se produce por dejadez, ha habido implicadas muchas consejerías para poner en marcha este plan”, pero insistió en que, pese al retraso, “lo más importante es que está aquí”. Un plan que, insistió Ramos pone el foco en el “máximo esfuerzo de la recogida selectiva” de todo tipo de residuos domésticos y comerciales bio-residuos envases electrónicos neumáticos vehículo, aceites acumuladores, pilas, lodos, residuos de construcción, residuos agrarios, industriales, buques y residuos sanitarios…

Argumentos que no convencieron a la oposición, reacia a aprobar un plan que ya en su enunciado, 2016-2022, evidencia que llega tarde y mal, marcándose objetivos y plazos que no puede cumplir. “Me parece lamentable que un plan de residuos, puesto en marcha por técnicos, que va en beneficio de los ceutíes y del medio ambiente no sean capaces de aprobarlo por el simple hecho que llegue con retraso”, lamentaba Ramos. “Aprueban cosas que van a hacer el año pasado y este año y lo van a aprobar hoy”, reprochaba desde la bancada de la oposición Juan Luis Aróstegui, co-portavoz de Caballas.

“No solo es un no por el gran retraso, sino indudablemente por la ineficaz gestión en materia medioambiental en estos últimos 18 años, de lo dicho a lo hecho hay un trecho, este es un plan por el que poco apuestan que se pueda llevar a cabo, habría que poner una gran cantidad de dinero en los Presupuestos para cumplir esos objetivos”, apuntaba desde el PSOE su secretario general y portavoz, Manuel Hernández.

Desde Caballas, Aróstegui también puso en duda la política medioambiental del Gobierno de Vivas, recordando el incendio de García Aldave, “cuatro años y sin reforestar”;  el vertido de fuel al mar de Cepsa, “nadie se acuerda, total impunidad”; el vertido de la EDAR, “nadie sabe nada”, el oasis del Parque de Santa Catalina; Obimace, “parece una cuadra decrépita”;  el Plan de Ordenación de Recursos Naturales (PORN), que debería estar desde 2010,; el PGOU convierte en urbanizable el Monte Hacho; vertederos clandestinos, coches desguazados, barriadas sin papeleras, contenedores desubicados o rotos… “Esta es lo que ustedes entienden medio ambiente”, resumió Aróstegui, acusando a Vivas de ser anti ecologista y creer que “el hormigón es prosperidad”.

Inversiones y proyectos fantasma

Tanto desde Caballas como desde Ciudadanos, sus portavoces señalaron la incoherencia de un plan que pretende sacar jugo a la industria del reciclaje, inexistente en Ceuta, plantas de tratamiento, para las que no hay inversión prevista o mejora de la contenerización, pese a que el PIR llega hasta 2022 y el contrato cerrado para la contenerización llega hasta 2023. “Decir que en Ceuta el plan pivota sobre la industria del reciclaje es un cachondeo, pero claro ustedes ni se han molestado en leerlo pero lo van a votar”. Problemas de copiar y pegar planes de otras autonomías “y donde pone La Rioja han puesto Ceuta”.

El PIR empieza ya con “una enorme mentira”, señalaba desde Ciudadanos Javier Varga, afirmando que “la correcta gestión de los residuos ha sido uno de los principales objetivos de la ciudad de Ceuta”, algo que está meridianamente claro que no es cierto, insistían desde CS, recordando los “vertederos clandestinos, los solares llenos de basura sobre los que no exigen ninguna responsabilidad, vehículos abandonados amontonados, desguazados ilegalmente y fuera de control”. Para Varga no hay duda: “Es pura ficción, no tienen voluntad de llevarlo a cabo”.

“Ni una papelera en todo el Príncipe y luego que la gente ensucia”, reprochaba la portavoz de MDyC, Fatima Hamed, que lamenta que la Ciudad vuelque la responsabilidad en los ciudadanos, cuando “día sí y día no nos levantamos con noticias sobre la mezcla de residuos”. “Su política medioambiental no existe y se merece un cero, no podemos sino votar que no”, zanjó Hamed. “Ha pasado de puntillas por el retraso y siempre se acaba señalando a la ciudadanía, como si no estuviesen suficientemente concienciados con el reciclaje”

¿Para qué voy a reciclar si va todo al mismo camión?

Ante esta leyenda urbana o esta verdad no hacen nada, porque no salen y dan una explicación y hacen algo”, apuntaba Vasrga, para quien este es el punto crucial del Plan, además de la falta de financiación que, a su juicio, hace inviable el PIR. “La tasa es la solución fácil, que paguen los ciudadanos, pero a usted le corresponde la obligación de prever la financiación necesaria porque si no se queda en un mero papel.

“Vivimos en una ciudad que dedica cientos de trabajadores a la limpieza de montes, calles solares, acantilados y el resultado es pésimo. Prefieren dedicar trabajadores de planes de empleo, de los convenios o de contratos a limpiar el monte en vez de dedicarlos a vigilar el monte. El primer paso de la gestión de residuos es la prevención pero ustedes prefieren la limpieza a posteriori y sin pedir responsabilidad, por eso aquí el que contamina no paga, solo paga quien paga impuestos”.