PLAN TÉCNICO

Plantean tres nuevos cortafuegos en el Hacho y junto al CETI para prevenir incendios forestales

Plantean tres nuevos cortafuegos en el Hacho y junto al CETI para prevenir incendios forestales
Las infraestructuras de nueva creación propuestas en esta primera revisión son tres.
Las infraestructuras de nueva creación propuestas en esta primera revisión son tres.  

Crear "tres nuevas infraestructuras” sobre una superficie de tres hectáreas “en la circunvalación del Monte Hacho, en la zona periurbana de San Amaro y en el entorno del CETI, fuera de la Red Natura 2000”. En el primer caso, un área cortafuegos apoyada en un vial de 20 metros de ancho “situado en la linde sur de la carretera” junto a una masa de eucaliptos y pinos de “muy alta peligrosidad” y los depósitos de biogás de la EDAR.

Pegada a la carretera de San Antonio, una línea cortafuegos de 15 metros de ancho sobre zonas de “pastizal y matorral” y otra entre el polvorín del Renegado y la pista de circunvalación de ese pantano para proteger el CETI, sobre todo por su linde oeste, una zona “con alto riesgo de incendio” en la que el anterior Plan Técnico de Defensa dejaba un área “no protegida en el contacto entre la zona urbana y la forestal”.

Esas son las novedades que propone, tras los dos fuegos que arrasaron parte de García Aldave este verano el Documento Inicial Estratégico de Primera Revisión del Plan Técnico de Defensa contra Incendios Forestales de la Consejería de Medio Ambiente, cuyo objetivo es “la conservación de los hábitats y la biodiversidad de los montes y su protección frente a los incendios forestales mediante selvicultura preventiva”.

bosques ceutaSu alcance abarca las 1.147,5 hectáreas de monte de la ciudad incluyendo las 634,4 de Red Natura 2000, donde se prevé “el mantenimiento y nueva creación” de infraestructuras lineales y superficiales en forma de áreas cortafuego (4,91 hectáreas), fajas auxiliares (39,1), fajas perimetrales (11,6) y zonas de eliminación de combustible en terrenos afectados por el incendio de 2014 (29,1).

Los autores de la revisión alertan de que “no realizar” las actuaciones propuestas “supondría elevar el riesgo de producirse incendios en los montes de Ceuta”, peligro que aumentaría con el paso del tiempo. Además, abandonar el mantenimiento de las pistas forestales “dificultaría el acceso y seguridad de los servicios de extinción, lo que podría afectar de forma apreciable a los hábitats y taxones de interés comunitario, así como a la seguridad de los vecinos”. “La única alternativa que garantiza la conservación de los espacios naturales de Ceuta, especialmente los incluidos en Red Natura 2000, es la original”, descartan los expertos tanto otras ubicaciones de las medidas planteadas como el uso de maquinaria pesada para el desbroce.

Selvicultura preventiva

No se contemplan medidas “correctoras” ni “compensatorias” más allá de las “preventivas” para “evitar los efectos adversos sobre el medio ambiente que se contemplan desde el diseño de la actuación” en base a un plan determinado por “el grado de crecimiento de la vegetación afectada por las actuaciones de selvicultura preventiva previstas”. Los autores del documento consideran que la efectividad en la prevención de incendios se limita a cinco años y que a la vuelta de ese periodo es necesario una nueva programación y ejecución quincenal de trabajos “para que la minimización del riesgo se mantenga periódicamente”.

Las actuaciones de selvicultura preventiva se realizarían “de manera selectiva” sobre las especies exóticas (eucaliptos y acacias) y sobre “material serial y degradado” para “favorecer el desarrollo de comunidades maduras y hábitats naturales de mayor valor forestal”.

Entre otras cosas se prestará “especial atención” a “la conservación y regeneración del matorral mediterráneo noble” y se “tendrá en cuenta” el impacto paisajístico que pueda producir el trazado de líneas cortafuegos. También se considerarán los periodos de nidificación de especies protegidas y se recurrirá a “personal cualificado” para “contemplar y distinguir” las actuaciones programadas.

La revisión defiende que con los trabajos previstos la perdiz moruna verá “mejorado” su hábitat y reducido el riesgo de incendios que afectarían a sus puestas. “No se verán afectadas” las áreas de nidificación del ratonero moro y las aves con hábitats acuáticos, tampoco sufrirán repercusiones, como el de la lapa Patella ferrugínea o el entorno “específico” de la Salamadra algira.