DISTINTIVO

La Ribera y El Chorrillo se mantienen en la lista de playas con Bandera Azul

La Ribera y El Chorrillo se mantienen en la lista de playas con Bandera Azul
Imagen de recurso.
Imagen de recurso.  

La Ribera y El Chorrillo volverán a ser este año dos de las 566 playas españolas con Bandera Azul, según ha informado este martes la Asociación de Educación Ambiental y del Consumidor (ADEAC). Una vez más serán las únicas de la ciudad en las que ondee este distintivo.

Unas 50 playas de todo el país, entre ellas varias tan famosas como Zahara de los Atunes en Cádiz y Cabo Pino en Marbella, han perdido el distintivo, que se compensa con otras 25 playas que lo han obtenido por vez primera.

De acuerdo con el informe presentado en Madrid por la ADEAC y la Secretaría de Estado de Turismo, Andalucía es la Comunidad Autónoma que pierde más banderas azules en sus playas, y en especial las provincias de Málaga (8) y Huelva (8), sobre todo por incumplimientos a la Ley de Costas, aguas de baño sin la calidad suficiente y mala gestión de las aguas residuales urbanas.

El proyecto de Bandera Azul surgió en 1985 gestionado por la Fundación para la Educación Ambiental (FEE) en Francia, y comenzó a extenderse por el continente con el apoyo de la Comisión Europea. En la actualidad son 49 países de todo el mundo los que participan en el proyecto.

Los criterios para tener Bandera Azul se dividen en tres grupos según su importancia: los imperativos, que son obligatorios; los criterios guía, aconsejados pero no obligatorios; y los que solo se aplican a un área geográfica determinada, que en las demás vienen indicados como no aplicables.

Para cumplir con los estándares de una buena calidad de las aguas de baño una playa debe tener, al menos, un punto de muestreo, y se deben realizar análisis cada 30 días, como máximo, en temporada de baño, y un total de ocho al año como mínimo.

Para conseguir la Bandera Azul, el agua debe obtener un resultado de calidad excelente en todos sus puntos de muestreo. Se deben controlar los parámetros físico-químicos para comprobar que el pH se encuentra en su rango normal (entre 6 y 9) y que no hay contaminación flotante.

Desde el año pasado, además, se deben tener en cuenta los vertidos de aguas residuales que puedan afectar a la playa, auque su procedencia sea externa al municipio, pues de ello puede depender la obtención de la bandera.