ENCOMIENDA DE GESTIÓN

Tragsa se encargará este año de retirar las algas de las playas si vuelve a haber grandes acumulaciones

Tragsa se encargará este año de retirar las algas de las playas si vuelve a haber grandes acumulaciones
Las acumulaciones del año pasado se consideraron un fenómeno "inusual e imprevisible".
Las acumulaciones del año pasado se consideraron un fenómeno "inusual e imprevisible".  

La Ciudad Autónoma dejará este verano en manos de Tragsa la retirada de algas de las playas si vuelven a producirse, como el año pasado, grandes acumulaciones. El consejero de Medio Ambiente, Emilio Carreira, prevé cerrar durante los próximos días una encomienda de gestión en la que su departamento lleva trabajando “dos meses” y que incluirá el encargo a esa sociedad pública de la recogida de algas de las playas de la bahía norte si su volumen adquiere las proporciones del verano pasado, cuando la Ciudad tuvo que recurrir a maquinaria pesada para deshacerse de ellas y desembolsar cientos de miles de euros para sufragar su traslado y depósito en el vertedero de inertes.

La encomienda, que tendrá un coste de aproximadamente 1,3 millones de euros para la Administración local, incluirá también la prestación de otros servicios como trabajos de limpieza vertical o en parterres "de difícil acceso".

Obimasa elaboró el año pasado, según consta en su Memoria de Gestión 2016, dos informes relacionados con la problemática de la aparición masiva de algas en la costa de la ciudad, uno fechado a principios de agosto relacionado con la necesidad de su recogida y retirada y otro a finales de octubre sobre los trabajos efectuados en la zona de Benzú.

El Comité de Playas valoró al final de la última temporada de baño la llegada de “grandes cantidades de algas” a la bahía norte  como “un fenómeno inusual e imprevisible” y avanzó que se articularían “las medidas que sean necesarias para su retirada, en función de su evolución en el futuro”.

Según los biólogos de la Ciudad, las grandes acumulaciones del año pasado, “de una especie que no es tóxica”, estuvieron influenciadas “por el fuerte oleaje y los episodios de temporal sufridos en el área del Estrecho en verano” de 2016”. En el litoral de Benzú, Calamocarro, Punta Blanca y Benítez ya vuelven a verse depósitos de algas, aunque no llegan todavía al nivel del último estío. En julio, durante unos pocos días,

La Consejería de Medio Ambiente y Sostenibilidad retiró 28 toneladas de limo y algas acumuladas solo de las playas de Benzú con una máquina retroexcavadora del Parque Móvil y el apoyo de TRACE, la empresa adjudicataria del servicio de limpieza, con maquinaria y contenedores.

La asociación Septem Nostra, en colaboración con miembros de Ecologistas en Acción del Campo de Gibraltar, constató el verano pasado el asentamiento en la costa de la bahía norte de un alga procedente del Caribe y denominada Dictyota Pinnatifida, una especie “invasora” que amenaza con “conquistar” el Estrecho y cuya presencia se ha detectado también en La Línea, Estepona, Algeciras, Tarifa y hasta Barbate. Según explicó el biólogo marino Óscar Ocaña, los expertos creyeron en principio que el alga mediterránea común, “morfológicamente muy parecida”, se había “vuelto loca”, pero se certificó que no era especie autóctona.