RESPUESTA DE EMERGENCIA

Defensa e Iglesia negaron a la Ciudad alternativa a los iglús para los MENA que no caben en 'La Esperanza'

Defensa e Iglesia negaron a la Ciudad alternativa a los iglús para los MENA que no caben en 'La Esperanza'
Imagen del montaje de los iglús de acogida provisional en 'La Esperanza'.
Imagen del montaje de los iglús de acogida provisional en 'La Esperanza'.  

El Gobierno de la Ciudad ha recurrido a las estructuras prefabricadas que ya se instalan en el interior del complejo de 'La Esperanza', en Hadu, para albergar provisionalmente (cubriendo necesidades básicas de alimentación, cuidado y alojamiento) a hasta 60 Menores Extranjeros No Acompañados (MENA) y evitar el "hacinamiento que genera violencia, acosos y agresiones" en los cuartos del bloque anexo, que este martes acoge a 299 adolescentes marroquíes con la primera planta en obras y la tercera casi inutilizable.

Antes de contratar como solución de emergencia con parte de los 1,1 millones destinados a Ceuta como apoyo excepcional por el Estado para mejorar la atención a los MENA que tutela (un total de 334 sumados los del Centro Mediterráneo), tanto la Administración como la empresa privada que gestionará el servicio [SAMU], avalada en su experiencia y personal especializado por entidades como ACNUR, contactaron con el Ministerio de Defensa, propietario de un tercio de la ciudad y de innumerables inmuebles, y con el Obispado de Cádiz, dueño de espacios como la antigua Residencia Nazaret o el 'Amor Fraterno', del que ya echó una Escuela Infantil de la Ciudad.

En ambos casos, según las fuentes consultadas por Ceutaldia, la respuesta fue que no tenían nada que ofrecer a la Ciudad como solución habitacional de emergencia para esos MENA, por falta de disponibilidad o por preferir cualquier opción de venta que se presente, en el caso de la Iglesia.

Desde 2016 el incremento de ingresos en los Centros de Menores es "notable". En 2017 fue de 802 y en lo que va de 2018 supera los 1.250, excediendo "con creces" la capacidad de los centros hasta el punto de poner en cuestión la posibilidad de "garantizar la seguridad y la salud de los menores atendidos y de los profesionales que los atienden". Sin embargo, nadie salvo el Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social ha arrimado el hombro.

La emergencia se más que justifica en "el inexcusable deber de atender a todos los menores que están llegando a Ceuta en condiciones dignas, salvaguardando sus derechos y garantizando su seguridad  con independencia del número en el que lo hagan"

Tras sondear la posibilidad de recurrir a pensiones, desestimada como la instalación de los iglús en solares fuera de 'La Esperanza' (se ofreció uno junto al CETI), la Consejería de Sanidad se inclinó por usar el dinero del Estado para concertar, a razón de 70 euros por menor y día, un servicio integral de atención a los MENA que, para el alojamiento, recurre a los iglús criticados por Caballas.

La tramitación por emergencia de esta respuesta está más que justificada en "el inexcusable deber de prestar la debida atención a todos los menores que están llegando a Ceuta en condiciones dignas, salvaguardando sus derechos y garantizando su seguridad desde el mismo momento de su llegada, con independencia del número en el que lo hagan".

Esas estructuras prefabricadas permanecerán en Hadu solo el tiempo que dure la tramitación "ordinaria por urgencia" de un concurso a través del que Menores concertará, por idéntico importe, la misma atención integral dentro o fuera de Ceuta (según la empresa que gane). La Ciudad conservará la tutela de los niños que sean derivados y la adjudicataria del contrato asumirá su guarda y presumiblemente recibirá jóvenes cerca de cumplir los 18 años.

La vigencia del contrato será de 6 meses que podrían prorrogarse en función de si el Estado mantiene su respaldo económico adicional y de la evolución de la presión migratoria juvenil sobre Ceuta, disparada desde principios de verano, periodo en el que se ha acumulado un incremento de un 80% del número de tutelados.

Andalucía y el País Vasco

Para responder a la presión migratoria y la sobreocupación de sus centros, Andalucía hace un año, también por emergencia, la contratación de 100 plazas para MENA fundamentándolo en un supuesto de catástrofe humanitaria. En mayo hizo lo propio con otras 300 residenciales para el acogimiento de menores extranjeros no acompañados en Almería, Cádiz, Granada y Huelva.

En otras Comunidades Autónomas, como el País Vasco, donde el servicio de atención integral por menor extranjero solo y día dobla el establecido en Ceuta y supera los 140 euros, el reto se ha abordado reforzando los servicios mediante la creación de nuevos centros públicos.