"DESPRENDIMIENTOS"

Caballas denuncia otra vez el imparable deterioro del Parque de Santa Catalina

Caballas denuncia otra vez el imparable deterioro del Parque de Santa Catalina
Imagen cedida por Caballas.
Imagen cedida por Caballas.  

El portavoz de Caballas en la Asamblea, Mohamed Ali, ha denunciado este martes el "verdaderamente preocupante" estado del parque de Santa Catalina, "no solo por su dejadez y la falta de vegetación sino también por la sensación de abandono e nsalubridad sino también porque las mallas protectoras del antiguo vertedero han salido a la luz rotas y desgarradas y el peligro de desprendimientos es real".

Según el diputado autonómico ese riesgo "puede incrementarse porque según los técnicos retenían residuos orgánicos del sellado del antiguo vertedero".

Ali ha recordado que la inversión en la recuperación de la zona rondó los 9 millones de euros en dos fases "que han terminado con el área convertida en un descampado abandonado". La Consejería de Medio Ambiente intentó a toda costa el año pasado ocultar el informe de Tragsa que constató la deficiente ejecución de la restauración del antiguo vertedero y prometió encargar otra actuación de la que nada más se ha sabido.

"Ahora corremos el peligro de que haya desprendimientos y desde Caballas exigimos otra vez que el Gobierno depure responsabilidades por la mala ejecución de la obra, que se sancione a las empresas que no hicieron bien su trabajo y que se adopten las medidas precisas para regenerar la vegetación, corregir el descubrimiento de las mallas protectoras y prevenir peligros futuros", ha reclamado.

El Parque de Santa Catalina, los 60.000 metros cuadrados que el Gobierno prometió hace ocho años convertir en "la mayor zona verde" de Ceuta es un erial y no solo porque en el área azote mucho el viento. El informe que la Ciudad Autónoma solicitó a Tragsa concluyó el año pasado que el factor principal es que en la última fase del sellado del antiguo vertedero, en el que se han invertido unos 12 millones de euros, se puso "poca" tierra y "mala".

El Tribunal de Cuentas también ha advertido vicios en la contratación y ejecución de las obras. Estima que la Ciudad pudo "restringir la competencia" en el diseño de los Pliegos para adjudicar la segunda fase del sellado del antiguo vertedero, recela de las prórrogas concedidas hasta durante un año alegando que hacía mal tiempo, no tiene certificaciones para justificar toda la inversión efectuada y destaca que no se expedientó a la adjudicataria por incumplimientos.

Según el órgano fiscalizador, la Administración autonómica incurrió el múltiples irregularidades en el seguimiento de una obra que el Gobierno dio por finiquitada ante los medios justo antes de las elecciones de 2015.