PLENO PRESUPUESTOS

Aróstegui: “¿No le hace pensar que partidos diferentes, que incuso se llevan fatal, coincidan en sus críticas”

Aróstegui: “¿No le hace pensar que partidos diferentes, que incuso se llevan fatal, coincidan en sus críticas”
Jun Luis Aróstegui2
Jun Luis Aróstegui2  

El portavoz de Caballas, Juan Luís Aróstegui, abandonó el tono conciliador de su primer turno de intervenciones para cargar contra la consejera de Hacienda, Kissy Chandiraman a quien acusó de ignorar la realidad defendiendo la creación de empleo, el aumento de la afiliación y la creación de empresas: “Es usted Antoñita la fantástica o tiene la cara más dura que el cemento”. “Ha dicho que el modelo económico no está agotado: es acojonante, o se creen su propia mentira o están enfermos”, acusó el portavoz de Caballas. “¿No le hace pensar que partidos muy diferentes, que incuso se llevan fatal entre ellos, coincidan en sus críticas en puntos clave”, interpeló el portavoz de la coalición, provocando las sonrisas de quienes comparten con Caballas la bancada de la oposición.

Aróstegui, además acusó al Gobierno de “subvencionar cosas innecesarias por importes exagerados”: “300.000 euros a Hélity; 350.000 para la hípica; 60.000 para un club de amigos de la Legión; 30.000 euros a un club deportivo nuevo del Ministerio de Defensa, las casas regionales, como la de Alhaurín de la Torre y similares, asociaciones pseudoculturales como Amigos de la Música, 60.0000 o asociaciones sociosanitarias que se pisan unas a otras y subvenciones a club deportivos muy por encima de sus necesidades”, enumeró el líder de Caballas.

Síntomas de un Gobierno “decadente” que lleva diez años para acabar la remodelación de la Estación de Ferrocarril y que lleva una legislatura “patética” en la que “no le sale nada bien” y culpa de ello a “los malos de la oposición”. Pero, el problema es otro, lamentaba el portavoz de Caballas, porque “niegan la realidad” y achacan el paro “a que vienen de fuera” y explican la pobreza con que “vienen de Marruecos a cobrar las ayudas”. “si no aceptamos la realidad es muy difícil poner remedio”, zanjó Aróstegui.