DÍA INTERNACIONAL

Búscome vuelve a pedir al Gobierno que cree un protocolo contra la explotación sexual


Búscome vuelve a pedir al Gobierno que cree un protocolo contra la explotación sexual

Búscome fiel a su cita con los días internacionales no ha dejado pasar un año más el que señala la lucha contra la Explotación Sexual y el tráfico de mujeres y niñas para volver a pedir al Gobierno de la Ciudad la creación de un protocolo contra esa explotación sexual.

"Ceuta sigue siendo insensible a esta realidad. El Gobierno continúa sin entender que dependen de él las posibles medidas que se puedan llevar no únicamente en la coordinación para la prevención y la intervención de la trata, sino también las medidas para concienciar sobre la no consideración del cuerpo de la mujer como un objeto de utilización exclusivo de mercado", ha recordado la entidad que encabeza, Sandra López.

"Después del tráfico de drogas y de armas, la trata de personas constituye el negocio que más dinero genera. Quienes son víctimas de la trata pierden sus derechos más básicos, como la libertad, la seguridad, la dignidad y el derecho a vivir sin violencia. Esta lucha demanda el compromiso de la sociedad en su totalidad y cabe recordar que el Estado tiene la obligación de proteger a estas personas, la mayoría mujeres y niñas", ha insistido la entidad.

Y ante esa realidad, que la entidad no cuantifica ni de forma aproximada en Ceuta, la asociación pide al Gobierno y a la Consejería de Igualdad “que ejecute un plan”. Y les recuerda que “la pasividad es una características de los mediocres, y en este tema nada más que hay ineptitud y dejación de funciones. Además, aprovechamos para recordar que seguimos esperando la evaluación del Plan de Igualdad, si es que tienen algo que evaluar".

Por último, como aclaración, Búscome recuerda que "el Protocolo de Palermo define la trata de personas en su artículo 3 como la captación, el transporte, el traslado, la acogida o la recepción de personas, recurriendo a la amenaza o al uso de la fuerza u otras formas de coacción, al rapto, al fraude, al engaño, al abuso de poder o de una situación de vulnerabilidad o a la concesión o recepción de pagos o beneficios para obtener el consentimiento de una persona que tenga autoridad sobre otra, con fines de explotación. Esta explotación incluirá, como mínimo, la explotación de la prostitución ajena u otras formas de explotación sexual, los trabajos o servicios forzados, la esclavitud o las prácticas análogas a la esclavitud, la servidumbre o la extracción de órganos”.