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Caballas repudia la visita de Cosidó, "profeta de la corrupción policial que sufrieron Ali y Aróstegui"

Caballas repudia la visita de Cosidó, "profeta de la corrupción policial que sufrieron Ali y Aróstegui"
Cosidó, con el anterior delegado y el ex jefe superior de la Policía Nacional en Ceuta.
Cosidó, con el anterior delegado y el ex jefe superior de la Policía Nacional en Ceuta.  

La coalición recuerda el espionaje de hace diez años a sus dos líderes, tilda al ex director general de la Policía Nacional de "personaje siniestro" y denuncia que "durante su mandato, redujeron los efectivos de Guardia Civiles y Policía Nacional, por lo que representa la peor cara de la política y de la viva imagen del abandono de Ceuta".


La coalición Caballas cree que la ciudad autónoma "no se merece" la visita que recibe este martes, la del que fuera director general de la Policía Nacional con el PP entre 2012 y 2016, Ignacio Cosidó, a juicio de los localistas "pieza clave en la operatividad de la policía política" y "un personaje siniestro que representa lo que se ha dado a conocer como las cloacas del Estado, un enjambre de redes al margen de la ley destinadas única y exclusivamente a atacar al adversario político".

"Entendemos", han señalado desde Caballas en un comunicado sobre el que ha sido portavoz del PP en el Senado durante los últimos meses, "que una figura tan letal para la credibilidad de nuestro sistema democrático no debe gozar del reconocimiento institucional que le va a otorgar hoy nuestra ciudad".

"Mientras se entretenía en espiar", ha reprochado a Cosidó, "durante su mandato, redujeron los efectivos de Guardia Civiles y Policía Nacional, por lo que representa la peor cara de la política y de la viva imagen del abandono de Ceuta". "Que venga a pedir el voto ahora solo provoca vergüenza ajena", ha repudiado. 

La coalición ha recordado que "Caballas, y concretamente Mohamed Alí y Juan Luis Aróstegui, ya sufrieron un episodio de espionaje en nuestra ciudad, capítulo digno de las cloacas del Estado que, como no podría ser de otra manera, se ventiló de la manera más veloz y silenciada posible".

Según se supo en 2007, la unidad de inteligencia militar de Ceuta formada por media docena de guardias civiles puso en marcha hace más de diez años toda una trama de espionaje a la población civil para investigar ilícitamente las actividades de decenas de ciudadanos, entre ellos los ahora líderes de Caballas pero también a otros representantes políticos, sindicales y vecinales.