Caballas propone reformar el reglamento del IMIS para acabar con situaciones “kafkianas”


Caballas propone reformar el reglamento del IMIS para acabar con situaciones “kafkianas”

- La formación quiere matizar el requisito de estar en el paro, para evitar que los beneficiarios acaben por rechazar trabajos de 5 días para no perder la ayuda

- Además quiere que la administración tenga la obligación de contestar y tramite los expedientes de forma mucho más ágil a como lo viene haciendo ahora

Caballas propondrá al Pleno de la Asamblea esta semana acometer una reforma del reglamento del Ingreso Mínimo de Inserción Social para hacerlo más operativo y ágil, “simplificando los trámites administrativos para su concesión” y de paso corregir algunos aspectos del actual reglamento, al que califica de “farragoso”, que provocan situaciones “kafkianas” como que una persona por tener un trabajo de cinco días a media jornada pierda la ayuda.

Caballas ha hecho hincapié en su propuesta en dos cuestiones, la del silencio administrativo, incluido en el propio reglamento, lo que la formción considera “una disposición perversa que en la práctica libera a la administración de cumplir con su obligación”.

“De nada sirve establecer un plazo máximo para resolver si, a renglón seguido, se ‘legaliza’ la omisión. Así, de hecho, las solicitudes se demoran durante meses (incluso no se contestan) sin ser conscientes de que estamos ante casos de ‘extrema necesidad’. Es por ello que es preciso modificar el Reglamento para que la administración acorte los plazos y se vea obligada, en la práctica a cumplir con su obligación, suprimiendo el silencio administrativo negativo”, ha argumentado la formación.

De otro, también quiere matizar el requisito de estar en el paro para poder cobrar la ayuda. Algo que figura en el reglamento sin mayor precisión y que “provoca situaciones kafkianas, como puede ser que una persona pierda la ayuda por haber trabajado durante cinco días (los contratos en este nuevo mercado laboral diseñado por el PP llegan al esperpento) a media jornada. A los usuarios les compensa más no aceptar las ofertas de trabajo, ante el riesgo de perder la ayuda, lo que nos lleva al absurdo”, ha repasado la formación.

Caballas recuerda que Ceuta es la ciudad del país con mayor tasa de pobreza y que un 40 por ciento de los vecinos de la ciudad están en riesgo de exclusión social.

“indicadores oficiales espeluznantes” que para Caballas supone la obligación de todos los grupos políticos, “y en especial del Gobierno de la Ciudad” para “hacer un esfuerzo por dotar a nuestra institución de todos los mecanismos a nuestro alcance para combatir esta desigualdad que, además, se constituye como un factor de desestabilización”.

Los localistas consideran que queda patente la falta de esfuerzo de la administración con la propia dotación económica del IMIS, que cuenta con 500.000 euros anuales reservados del presupuesto municipal. “Este hecho, en sí mismo, debería llamar a todos a la reflexión. ¿Qué sucede para que en la Ciudad “más pobre” de España un programa como el IMIS esté dotado tan sólo con 500.000 euros (como referencia para entenderlo, diremos que en publicidad en un año se invierten un millón setecientos mil euros). Son diversos los factores que explica esta extravagancia (no se puede calificar de otros modo)”, ha razonado la formación.

Y es ahí en los factores donde la formación centra el tiro en el reglamento del IMIS y en los propios Servicios Sociales. “El deficiente funcionamiento de los Servicios Sociales, un área desestructurada, con una plantilla ‘postiza’ e insuficiente que trabaja sin orden ni dirección y que, en muchos casos, es un obstáculo más que una ayuda. Pero otro de los factores que influye es el propio Reglamento que lo regula. Se trata de un Reglamento farragoso, que considera a los potenciales usuarios como ‘sospechosos’ y que exige una tramitación administrativa exagerada”, ha argumentado la formación.