2,11 EUROS POR BOMBONA

Chandiramani ve justificado el sobrecoste del butano en Ceuta aunque no sepa nada de las cuentas de Atlas

Chandiramani ve justificado el sobrecoste del butano en Ceuta aunque no sepa nada de las cuentas de Atlas
Imagen de recurso.
Imagen de recurso.  

La consejera de Hacienda del Gobierno de Ceuta, Kissy Chandiramani, ha recordado este miércoles en el Pleno que el sobreprecio que se consiente en la ciudad en la venta de las bombonas de butano se remonta a 1997 y ha defendido que "existe un informe técnico de Servicios Tributarios de 2014 que valora en 2,11 los sobrecostes de comercialización en Ceuta". No obstante, ha prometido que dicho dictamen se actualizará a finales de este año.

Frente a Caballas, que ha preguntado por qué se permite a Atlas facturar más de 14 euros por bombona en la ciudad sin conocer por qué y cuánto cuesta más que al otro lado del Estrecho vender el producto en Ceuta , Chandiramani ha dado por suficientemente justificada su carestía. "Connivencia con empresas ninguna y basta ya de intentar dejar ese halo", ha reprendido la consejera a Ali cuando este le ha apretado sobre por qué no se auditan las cuentas de la empresa antes de consentir que facture al ciudadano un 15% más que en la península.

La posición de la Administración parte de que la Ciudad no tiene habilitación para “analizar los costes de comercialización del producto en Ceuta” sino solamente para “identificar factores específicos locales que justifiquen las diferencias en dichos costes”. “Una vez identificados, obviamente, es preciso cuantificarlos para su toma en consideración si se considera oportuno en la resolución que autorice la variación en más o en menos sobre los costes cifrados por el Estado”, han razonado los técnicos en sus informes. Para Caballas, en el fondo, es lo mismo pero no se hace ni una cosa ni la otra.

A juicio de Mohamed Ali, "en una ciudad con la mitad de la población al borde de la pobreza y estos niveles de desempleo parece imprescindible que cuando menos se exija un informe con números a la empresa que acredite sus sobrecostes de explotación porque nosotros dudamos de que no se esté computando, por ejemplo, la bonificación en las cuotas a la Seguridad Social".

"Estamos hablando de cocinar, de ducharse con agua caliente, y en esta ciudad la realidad va por delante de sus previsiones y quienes no pueden pagar más de 14 euros por bombona las están introduciendo, de forma ilegal e irresponsable, de Marruecos porque son más baratas", ha alertado el portavoz localista.

Según la consejera, en España no se permite "acceder a los costes de explotación" de la empresa sino solamente a fijar un nivel de mayores o menores costes de comercialización, que de acuerdo con la explicación de Chandiramani "no tienen nada que ver" con lo que paga finalmente el cliente, una afirmación que Aróstegui se ha tomado como "un insulto a la inteligencia".