SOLUCIÓN "DEFINITIVA"

La Ciudad recupera, desesperada, la idea de quitar las "losetas asesinas" de la calle Real y el Revellín

La Ciudad recupera, desesperada, la idea de quitar las "losetas asesinas" de la calle Real y el Revellín
Imagen de recurso.
Imagen de recurso.  

El consejero de Fomento no quiere más "medias respuestas" a la problemática recurrente de los resbalones por la zona centro. Al final, el Gobierno de Vivas ha retomado, tras varios huesos rotos y miles de euros invertidos en parches que se han revelado inútiles, la idea de quitar las losetas de mármol verde a la vista de que ninguno de los tratamientos que se han probado sobre esa solería para evitar caídas de los viandantes ha dado el fruto apetecido.

El último, con abujardado y ácido, que en otros puntos del país ha dado hasta tres años de tranquilidad, en la ciudad no ha sido efectivo ni durante uno. “No quiero más medias respuestas y ya me he reunido con los técnicos para que el Paseo del Revellín y alrededores siga siendo bonito pero, sobre todo, antideslizante”, ha avanzado Néstor García en su respuesta a una interpelación del PSOE sobre el futuro de las “baldosas asesinas”, como las calificó Manuel Hernández, quien ha recordado que su instalación costó “mucho dinero”.

El Ejecutivo local no piensa, sin embargo, dedicar tiempo a depurar responsabilidades por su colocación. “Lo vamos a solucionar pero yo heredé este problema e intenté solucionarlo de la mano de los arquitectos analizando el proyecto original de peatonalización de parte del centro y contactando con el Instituto de la Piedra de Almería, que recomendó abujardar y aplicación de tratamiento de ácidos, pero mientras que la durabilidad de esas actuaciones llega en otros lugares hasta tres años aquí no ha durado ni uno debido a la limpieza habitual y el propio transitar de los peatones”, ha señalado García, que quiere ampliar la actuación sobre el suelo resbaladizo a otros puntos de la ciudad con obras y colocación de señales y barandillas donde sea necesario.

Los trabajos, una vez estén definidos, se ejecutarán procurando que no coincidan con las épocas de mayor actividad comercial.