PERSONAL EVENTUAL

La Ciudad no recurrirá la anulación de los puestos de 23 asesores porque "motivará" su necesidad

La Ciudad no recurrirá la anulación de los puestos de 23 asesores porque "motivará" su necesidad
Hachuel y Chandiramani, este viernes.
Hachuel y Chandiramani, este viernes.  

La Ciudad Autónoma no va a mantener abierto el pleito por la anulación judicial de 23 puestos de personal de designación política dictada por sentencia del Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 1, como inicialmente se dijo que se haría.

El Consejo de Gobierno ha acordado este viernes una salida alternativa: dado que el juez vio "no motivada" la necesidad de su creación, lo que se hará es justificar para qué hacen falta. Si alguien no lo ve bastante acreditado, que vaya a la Justicia de nuevo.

FSP-UGT tampoco parece tener mucho espíritu de guerra al respecto y, hasta la fecha, se ha limitado a decir que ha pedido una "aclaración de sentencia" sobre el veredicto que declaró nulos puestos de trabajo de personal eventual de apoyo y asesoramiento al Gobierno de la Ciudad (15) y los grupos de la oposición en la Asamblea autonómica (8) creados justo después de las elecciones de 2015 al entender que “ni se dio explicación alguna de por qué los puestos no pueden ser desempeñados por las escalas de funcionarios existentes ni se motivó por qué era necesario crearlos”.

Según la sentencia, la Ciudad se excedió en su “potestad de autoorganización” y “transgredió una de las notas típicas del estatuto constitucional de los empleados públicos en cuanto al acceso a la función pública de acuerdo con los principios de igualdad, mérito y capacidad y la garantía de imparcialidad en el ejercicio de sus funciones”.

Para el Juzgado, cuya sentencia según Chandiramani no será firme hasta que se agote el plazo de recurso, “es imprescindible que la creación de los puestos de trabajo de personal eventual venga respaldada por una exhaustiva motivación de las razones por las que se consideran que las funciones a las que se les destina, que deben especificarse, no pueden ser cubiertas por el personal existente”.

El Gobierno no incluyó tras las elecciones “la más mínima mención” sobre las funciones que tendrían los ocupantes de los puestos creados en su primera versión y en la segunda se limitó a una exposición “del todo imprecisa y genérica”, con lo que “no puede sino concluirse que en la creación de los 23 puestos no se observaron los principios a los que debe ajustarse el ejercicio de la potestad de autoorganización de la Administración”.

La Ciudad Autónoma tiene 42 puestos de trabajo en su relación de personal eventual, veinticinco al servicio del Gobierno y dieciséis en funciones de “apoyo y asesoramiento” de los grupos políticos con presencia en la Cámara (PP, PSOE, Caballas, MDyC y Ciudadanos) a razón de al menos tres para cada uno aunque solamente cuenten con un diputado.

Los quince puestos eventuales del Ejecutivo anulados incluyen seis de gestores de servicios, otros tantos de controladores de servicios y tres de asesores. Según el Gobierno, los primeros se dedican a "funciones de confianza o asesoramiento especial para el impulso de los proyectos, directrices y líneas de trabajo que se les marquen en las distintas áreas" y los segundos a “una presencia diaria para velar por el buen estado de las barriadas, informar de sus necesidades, colaborar en proyectos y, en definitiva, acercar la administración al ciudadano".