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Ciudadanos pide una estatua en recuerdo a las víctimas del terrorismo

Ciudadanos pide una estatua en recuerdo a las víctimas del terrorismo
Homenaje a Miguel Ángel Blanco
Homenaje a Miguel Ángel Blanco  

Ciudadanos instará al Gobierno de la Ciudad a que habilite un espacio público permanente de recuerdo, respeto y sentido homenaje en memoria de las Víctimas del terrorismo, "desgraciadamente protagonistas involuntarias de la historia de nuestro país durante el último cuarto del siglo XX y los primeros años de éste". Cs recuerda además los precedentes de la Ciudad en su compromiso simbólico con las víctimas del terror: "Nuestra ciudad ha dedicado calles a cuatro ceutíes asesinados y en 2005 otorgó el Premio Convivencia a una de las Asociaciones de víctimas".

En dos meses se cumplen veinte años del asesinato del concejal de Ermua, recuerdan en el texto de su propuesta, "fue el final del miedo vasco. Esta vez no sólo se movilizó la sociedad española masivamente y al margen de cualquier convocatoria política. También lo hizo la vasca: más de medio millón de personas se manifestaron en Bilbao para pedir la liberación del concejal del PP. Seis millones de personas salieron a la calle sólo en España, pidiendo primero su libertad y, después, repudiando su asesinato. Fue, definitivamente, el final de la indiferencia y de la justificación del terrorismo", argumentan, señalando que este aniversario es buena ocasión para hacer un homenaje a las víctimas del terrorismo ofreciendo un reconocimiento a todas ellas.

"En primer lugar los muertos: 1.421 españoles a los que se les quitó la vida por peregrinas razones y, en la mayoría de los casos, sin ninguna. Pero el concepto es más amplio. En España hay 12.518 víctimas que han recibido indemnizaciones del Estado por haber padecido un atentado o por ser hijos, padres o pareja de un fallecido. Y 8.000 más que el Ministerio del Interior considera, de alguna forma, afectadas. Todas y cada una de ellas siguen siendo víctimas del terrorismo y se merecen todo el reconocimiento social", enumeran recordando que "no fue fácil que la sociedad española en su conjunto reconociese el fenómeno del terrorismo como tal, sin justificaciones" y mucho más difícil fue "que se pronunciase y hasta se enfrentase a él".

Aunque admiten desde Cs que es difícil diferenciar unas víctimas de otras, recuerdan a los que causaron un mayor impacto como Francisco Tomás y Valiente, político, jurista y profesor universitario, asesinado en febrero de 1996 -apenas un mes después del secuestro del funcionario de prisiones José Antonio Ortega Lara-. "Su muerte, que generó el movimiento de las manos blancas frente a las manchadas de sangre, fue el principio del fin de la indiferencia social hacia el terrorismo", recurrdan. "Al día siguiente de su muerte, hubo una manifestación en Madrid presidida por todos los dirigentes políticos del país: la primera vez que un millón de personas se echaron a la calle a protestar contra la violencia etarra. Fue el preludio de lo que ocurrió año y medio más tarde tras la ejecución de Miguel Ángel Blanco –nueve días después del rescate de Ortega Lara por la Guardia Civil-".