TARAJAL

Cucurull, sobre la frontera: "El problema es de dimensión, no de gestión: Tetuán no cabe en Ceuta"

Cucurull, sobre la frontera: "El problema es de dimensión, no de gestión: Tetuán no cabe en Ceuta"

Fustigado por tierra, mar y aire, el delegado del Gobierno, Nicolás Fernández Cucurull, ha comparecido este jueves ante los medios para hacer balance, acto de contrición y, en nombre del Estado, propósito de enmienda sobre el "problema" fronterizo. El ttular de la institución de la Plaza de los Reyes ha pedido "disculpas" por sus desafortunadas, ha reconocido, declaraciones negando el caos; ha asegurado que la búsqueda e implementación de soluciones en forma de inversiones tras años de parálisis; y ha repetido que España y Marruecos se enfrentan en el Tarajal a "un problema de dimensión, no de gestión", que consiste en que "la provincia de Tetuán no cabe en Ceuta" y que solo se puede resolver con un gran acuerdo entre países que alcance un "punto de equilibrio" entre la supervivencia de cierto nivel de comercio atípico y fluidez "en beneficio de ambos lados".

Cucurull ha empezado "disculpándose" por haber negado el apelativo de caótico al tránsito por el Tarajal y su entorno. "Lo que quise hacer fue resaltar que estamos poniendo en marcha las medidas que podemos para paliar la falta de infraestructuras en una frontera de hace 30 años: la derivación del tráfico de porteadores a pie por el 'Tarajal II', que sigue lastrado por el acceso desde Marruecos y la falta de un plan de seguridad en los polígonos que permita maximizar su utilización; la exigencia a los vehículos de estar en condiciones para circular, tener seguro y ser conducidos por su propietario; la restricción hasta las 11.00 del acceso de coches para porteo...", ha enumerado.

El delegado sigue pensando que todas ellas han sido bien intencionadas y eficaces pese a que el negocio del comercio transfronterizo muta a la velocidad del rayo y se rige por "vasos comunicantes": lo que no pasa a pie (este jueves Marruecos ha pedido cerrar de nuevo el 'Tarajal II' incapaz de controlar las avalanchas registradas en su lado de la frontera) se lleva en vehículos, cuyas flotas han sido renovadas a toda velocidad.

"No estamos ante un problema de gestión sino de dimensión: la provincia de Tetuán no cabe en Ceuta", ha resumido Cucurull, que ha encontrado esta semana en los Ministerios de Asuntos Exteriores e Interior "plena disponibilidad" a buscar un acuerdo con Marruecos que alcance un "punto de equilibrio" que haga viable "mantener un nivel de comercio atípico o economía de subsistencia que permita mantener empleos y no crear conflictos sociales sin impedir un tránsito fluido por la frontera".

Dado que "cada vez son más" quienes quieren portear, España y el Reino alauita parecen abocados a pactar restricciones a la excepcionalidad de Schengen que permite a todo empadronado en la provincia de Tetuán entrar a Ceuta sin visado pero ello obliga a poner de acuerdo a la UE y al país vecino. A la espera de poder abordar tamaño desafío, la Delegación espera que el Gobierno de Rajoy sea capaz de acordar con Marruecos una flexibilización de los controles aduaneros que, en Bab Sebta, se traducen con determinados turnos en aparentes huelgas de celo que no solo colapsan el paso sino también media Ceuta.

De la mano de la Ciudad, a la que el delegado ha agradecido su permanente apoyo, ahora se está buscando un solar lo bastante grande y bien comunicado, algo "nada fácil", para embolsar a los coches de porteo cuando el Tarajal no dé para absorber más y evitar así la congestión de la N-352 y los viales que en ella confluyen.

A medio y largo plazo se irán ejecutando más inversiones; la ampliación de la Carretera Nacional con nueva glorieta en Arcos Quebrados comenzará durante los próximos meses; el estudio de qué frontera necesita Ceuta concluirá en noviembre, se licitrá el año próximo y las obras arrancarían en 2019; Interior evalúa ya cuántos policías y guardias civiles hacen falta para aprovechar al máximo los carriles disponibles actualmente...

"Soluciones definitivas a corto plazo no hay, es imposible, pero no hemos caído en la indolencia: trabajamos permanentemente en este tema para evitar más conflictos", ha subrayado Cucurull.