PRIMARIAS EN EL PSOE

Hernández esgrime su trayectoria ante Moya y Gil, que no le ven "referente" socialista para ganar al PP

Hernández esgrime su trayectoria ante Moya y Gil, que no le ven "referente" socialista para ganar al PP
Hernández, Moya y Gil, este miércoles, en Daoiz.
Hernández, Moya y Gil, este miércoles, en Daoiz.  

Poco de debate real ha tenido el encuentro entre los tres socialistas que aspiran a ser candidatos del PSOE a la Presidencia de la Ciudad el año próximo. A Manuel Hernández, Enrique Moya y Antonio Gil les han puesto durante noventa minutos a disertar, entre una presentación y una despedida personal, sobre economía, política social y modelo de ciudad.

Entre tres socialistas las coincidencias, era de esperar que no podía ser de otra manera, han sido muchas: todos contra la reforma laboral, todos por equilibrar mejor el eje centro-periferia, todos por el Medio Ambiente, todos por buscar otro modelo productivo ligado a la Educación y las Nuevas Tecnologías, todos por que la transparencia es básica en política, consenso en que las privatizaciones son contraproducentes y en que hay que combatir los desahucios, en que los poderes públicos deben dar a cada persona el marco para un proyecto de vida "digno"...

Debate-debate, amago al menos, ha habido sobre todo entre Gil y Moya y parte de los asistentes, la mayoría afines a Hernández, mucha gente de Trace y muchos de su Ejecutiva, algunos lamentando sin reparos que ese no fuese un acto "privado e interno" para no tener observadores. A cada reproche de ambos a la forma de actuar del secretario general le han contestado desde el auditorio, que no ha podido preguntar nada y supuestamente no podía hablar ni interrumpir pero que a veces ha estado rozando fuera de sitio.

Moya: “Me presento porque creo que no todo va muy bien, porque lo que decimos no coincide con lo que hacemos y la organización de este debate ha sido un ejemplo"

Hernández ha atribuido ante los periodistas a los criterios del Comité organizador del proceso que lidera Rafael Leal que no se permitiera a los militantes intervenir y que el esquema del debate fuese tan cerrado y arcaico. En sus intervenciones se esmeró en dibujar el proyecto político que, cree, tendrá la oportunidad de desarrollar desde los comicios de mayo de 2019.

Moya y Gil creen que lo que ha demostrado hasta ahora en el partido es el peor indicador para creer que tal escenario vaya a ser posible. Gil ha lamentado que con él todo fuese bien en el partido mientras estaba en segunda fila. Ha criticado que Hernández no saliese del Congreso con una Ejecutiva “con capacidad para ser un referente social e interno” ni diese pie a que cada militante se ganase el derecho a ir en la lista “con su trabajo”.

Gil ha alertado sobre el futuro de Trace con un servicio que teme puede devorar Tragsa y que cree que tendría que ser público y sobre los empleos estables que cubre el Plan de Empleo, pan hoy y hambre mañana. También ha defendido que el PSOE debe liderar reflexiones como la de “por qué no pagan los militares profesionales el transporte marítimo cuando sí lo hacen los albañiles”. También ha propuesto pactar con alguna potencia un plan de inversiones en el Puerto a medio siglo vista “con mano de obra española”.

Hernández: "Tenemos un proyecto abierto, fuerte, flexible y unido que todos podemos enriqucer con esfuero, trabajo y dedicación en favor de la fuerza del cambio”

“Hace falta un referente, una respuesta para esas personas que no la tienen cuando se preguntan a quién votar si no a Vivas”, ha parecido retratarse antes de pedir a la militancia que vote pasado mañana en primera vuelta “en conciencia”. A juicio del ex secretario general de UGT, que no quiso mezclar política y sindicalismo porque "no se puede soplar y sorber al mismo tiempo", al modelo de socialismo de Hernández le ha faltado dar cabida al “talento” y le ha sobrado “falta de talante”. “Hoy no somos un partido respetado y hay que cambiar de líder”, ha resumido sobre por dónde pasan las aspiraciones electorales del PSOE.

Algo parecido le espanta actualmente en su partido a Moya. "Si Carracao fue el chico del 'sí' yo quiero ser el de 'más': más Ceuta, más PSOE, y hacer que la gente esté a gusto en Ceuta y en el PSOE", se ha apoyado en el ex líder, que ha acudido al debate. “Me presento porque creo que no todo va muy bien, porque lo que decimos no coincide con lo que hacemos y la organización de este debate ha sido un ejemplo en cuando a transparencia y dar voz”, ha incidido.

Desde su punto de vista, "para conseguir cosas distintas tenemos que hacer cosas distintas y si seguimos yendo a las barriadas en vez de estando en ellas no vamos a generar ilusión y no nos van a votar más que los de siempre”. Hasta el apelativo de “locas” ha aceptado para algunas de sus propuestas como la de pensar en los hidroaviones en vez de en helicópteros o construir una planta de residuos con Marruecos y, sobre todo, dejó claro que un PSOE digno de tal nombre no puede estar ni cerca siquiera de quienes criminalizan a los MENA y tiene que esmerarse en buscar “propuestas y soluciones pra los problemas cotidianos de la ciudadanía”.

Gil: “Hace falta un referente, una respuesta para esas personas que no la tienen cuando se preguntan a quién votar si no a Vivas”

Hernández ha uitilizado sus turnos para dibujar lo que sería un programa de Gobierno “sin ocurrencias”, como al final ha deslizado en referencia algunas ideas de Moya y Gil, y ha regateado referirse a la caldera interna del partido y del Grupo Parlamentario. Ante los periodistas incluso ha negado que exista “división” pese a que es obvio que no se habla con las dos diputadas autonómicas y hasta ha afirmado no saber si Miaja ha dimitido en la Comisión de la Vivienda y, por lo tanto, desconocer también por qué no ha acudido a su última reunión.

En el cierre del debate, alzando la voz de forma llamativa, ha defendido con orgullo el “mucho y serio trabajo” realizado en estos tres años en Daoiz y en la Asamblea “con mi despacho en la calle, en contacto con la ciudadanía”, al frente de un proyecto “abierto, fuerte, flexible y unido que todos podemos enriqucer con esfuero, trabajo y dedicación en favor de la fuerza del cambio”. Al grito de ‘¡Presidente, presidente!’ le ha despedido su núcleo duro.

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