Hernández: “Los militantes del PSOE tienen que tener voz y voto, o al menos voz”


Hernández: “Los militantes del PSOE tienen que tener voz y voto, o al menos voz”


- El secretario general del PSOE de Ceuta se mantiene firme en el “no a un gobierno del Partido Popular” por una razón de “coherencia” y “principios”

- “Si el secretario general ha sido puesto por la militancia, si se tiene que quitar que sea la propia militancia”, aboga

- “Me consta que hay otros diputados que no están por la abstención. Ahí tenemos un problema de unidad y hay que trabajar eso”

Han pasado cinco días desde que pasara las 16 horas más tensas de su vida en la sede socialista de Ferraz, pero a Manuel Hernández, secretario general del PSOE de Ceuta aún se le tuerce el gesto al recordar lo vivido. Perplejo, sorprendido o decepcionado, son algunos de los adjetivos que utiliza para explicar lo sentido, pero pese a lo visto y lo oído en el día más negro de los 137 años de vida del PSOE, Hernández se mantiene fiel a Pedro Sánchez y al ‘no es no’, y lo hace “por coherencia” y pide a su partido la misma democracia interna para elegir a un secretario general que para defenestrarlo. Y es que para Hernández el PSOE está en una situación “muy delicada” en la que debe dar “voz y voto” a los militantes

Dieciséis horas que dan “para escribir un libro”, ironiza el secretario general de la federación de Ceuta que, hoy, sentado delante de un descafeinado de máquina, recuerda las sensaciones que tenía cuando, de madrugada, regresó al hotel después del Comité Federal más cruento que se recuerda:

La sensación que tenía es que había vivido un momento histórico del Partido Socialista, en sus 137 años de historia yo creo que pocos acontecimientos se han vivido con tanta intensidad, con tanto acaloramiento como el pasado sábado 1 de octubre. Me sorprendió en primer lugar la duración, 16 horas en Ferraz, sólo tuve un momento para salir a tomar un picho de tortilla y un refresco y esa fue toda la alimentación e hidratación que recibí durante las 16 horas que permanecí allí.

Al principio creí que se iba a respetar la convocatoria del orden del día y se iban a seguir los pasos establecidos, pero desde el primer momento ya se empezó con dos horas de retraso. Estaba prevista para las nueve y se comenzó a las once y pico; concurrió la mesa del comité federal y se apertura la reunión y aun no se tenía claro de qué se iba a hablar allí. La presidenta de la mesa del comité tomó la palabra, que aunque ella dijera en declaraciones que era la máxima autoridad del PSOE era la presidenta de la mesa, que es la que regula los debates y que decide qué se va a plantear qué se va a debatir, y hablaba de un informe del comité de ética y garantías y que eso era lo que se iba a debatir… pero eso no venía en ninguna parte. En la mesa estaba la presidenta (Verónica Pérez, autoproclamada “máxima autoridad del PSOE”), que es de la corriente ideológica de Susana Díaz, pero en la mesa también había dos miembros de la corriente de pedro Sánchez, así por mayoría de partidarios de Sánchez se decidió que no se iba a tratar (el informe de la Comisión de Ética). A partir de ahí hubo un receso, uno más, porque toda la jornada fue de recesos pues se intentaba negociar y llegar a un acuerdo entre las dos partes sobre qué era lo que si iba a debatir. De 16 horas, efectivas solo fueron una hora y media o dos como mucho, el resto fueron recesos de media hora que eran al final de dos horas y tres horas incluso

Le noto molesto aún.

Perplejo por la situación que viví, y sorprendido porque los comités en los que había estado habían transcurrido con normalidad, de acuerdo al orden del día de la convocatoria y se respetaban los turnos de palabra y si había un debate de fondo, pero es que allí no hubo en ningún momento un debate político de fondo. Creí que se iba a un debate político y estratégico del posicionamiento del partido de cara a una posible investidura de Mariano Rajoy o unas terceras elecciones.

Y el debate sigue pendiente

Todo esto hay que debatirlo, hay una tarea pendiente: debatir en el seno del comité federal, aunque tengamos posicionamientos contrarios. Cualquier militante socialista puede tener pensamientos encontrados sobre lo que debe ocurrir aquí. Próximamente nos van a convocar a un comité de política territorial donde se va aponer sobre la mesa este debate para que cada uno haga su posicionamiento y se intenten aunar posturas; pero donde tiene que hacerse el debate de fondo, el debate real, porque es el máximo órgano entre congresos, es el comité federal, y lo que surja de ese debate político que fue lo que se echó de menos el otro día. Si hay que votar se vota pero que, que sea una voz única, un mandato único y se traslade

¿Y cuál es su postura?¿Se mantiene firme en el no?

Yo particularmente sigo en mi línea de coherencia de lo dicho; yo sigo en un no a un Gobierno del PP, ya sea a través de Mariano Rajoy o de cualquier otro presidente que pudieran presentar a la investidura. ‘No’ porque tenemos que ser ciudadanos con principios, ‘No’ porque tenemos que dos proyectos totalmente diferenciados y ‘No’ porque el mensaje con el que hemos concurrido a las últimas elecciones ha sido ‘No’ a un gobierno del PP, por coherencia .

¿A qué tienen miedo los partidarios de la abstención? ¿A una debacle aún mayor en unas terceras elecciones? ¿A ser fagocitados por Podemos? ¿A que sea necesario pactar con los nacionalistas?

Estamos en un escenario complicado, en una espiral de malos resultados, pero no podemos sólo achacarlo a este periodo de Pedro Sánchez, esto lo arrastramos desde 2011 en la época de Rubalcaba, cuando aún existía el bipartidismo. Ahora además estamos en un escenario político muy diferente al de 2011, con nuevas fuerzas políticas que surgen con mucha fuerza a la izquierda, como Podemos. La tendencia se puede decir que es más o menos lógica. Lo que no podemos decir es que toda la culpa sea de Pedro Sánchez, él solo quería tener un proyecto sólido, consistente, y de no a las políticas de derechas, no se le puede echar toda la culpa a Pedro Sánchez, sino a que ha cambiado la configuración política de este país. Yo estoy seguro que si le preguntas a cada militante cada uno tendrá su visión, cada uno te hablará de variables muy variopintas que pueden cambiar las cosas según de donde se miren. Pero hay variables incontrolables y hay que escuchar a toda las partes.

Soy partidario de que en el tema del secretario general, si ha sido puesto por la militancia, si se tiene que quitar que sea la propia militancia. Esto no ha sucedido y tampoco sucedió en el año 2000 cuando Joaquín Almunia también fue secretario general, también en una situación muy parecida a la de Pedro Sánchez. Dos situaciones en las que había mucha democracia interna para elegir al secretario general y al final de poco han servido porque no se ha seguido el mismo procedimiento para quitarlo. Y eso me ocupa y me preocupa.

¿Debe la militancia decidir la abstención o la decisión le corresponde al Comité Federal como defiende la gestora?

La militancia debe tener voz y voto en este tema. De acuerdo, el Comité Federal es el máximo órgano entre congresos, pero en definitiva es la militancia la que tiene que tomar la decisión final. No cabe duda de que el Comité Federal está ahí para tomar decisiones pero estamos en una situación muy delicada, por lo menos deberíamos dar voz a los militantes, escucharlos y en función de eso, el Comité Federal, es soberano y tomará una decisión, es el máximo órgano entre congresos del partido, y tendrá un mandato que deberá cumplir el grupo parlamentario socialista, porque tiene que haber disciplina. Ahora, ¿garantiza el Comité Federal que se cumpla cada uno de los diputados del grupo socialista?. Eso habrá que verlo.

¿Cree que Sánchez o el PSC romperán la disciplina de voto? Pedro Sánchez se enfrentaría a un dilema personal

Me refería en ese sentido. Me consta que hay otros diputados que no están por la abstención. Ahí tenemos un problema de unidad y hay que trabajar eso pero lo primero es trabar en establecer los mecanismos adecuados para que haya consenso, que haya unidad, tenemos que reconstruir el PSOE. Ahora vivimos una situación de desunión y lo primero es recomponer esa unidad y tenemos un plazo muy reducido.

¿Teme la fractura?

Confío en el PSOE, un partido de 137 años de historia, el más antiguo en España y el décimo más antiguo del mundo. Es un partido histórico y así como ha vivido otras situaciones complicadas y se ha salido y yo creo que va a salir muy muy reforzado, aunque cueste trabajo salir lo vamos a conseguir

Insiste mucho en la necesidad de democracia, de procedimientos democráticos

Hemos anunciado mucho un proceso de regeneración democrática de todo lo que sucede en el país, en todos los partidos y lo tenemos que asumir en primera persona, internamente, para poder luego predicar con el ejemplo y eso es quizá una de las asignaturas pendientes que hemos dejado al lado

La crisis del PSOE ha vuelto a poner en evidencia el poder de los ‘Barones socialistas’, la tensión entre los poderes territoriales, más pragmáticos, aparentemente muy distanciados de la militancia o los votantes

Por encima del partido está España y los intereses de los españoles, después está el partido y después están las federaciones. Hay un orden de prioridades y lo primero es España. Tenemos que dar una imagen de consistencia en ese sentido y los Barones, entre comillas, deben de ser conscientes de esto. Hay que respetar sus opiniones porque todo lo que afecte a la política nacional va a afectar a las regiones, pero por encima está España

¿Tiene también clara su posición el partido en Ceuta?

Tenemos claro nuestro posicionamiento, un ‘No’ al Gobierno del PP, no podemos permitir otros tres años más de recortes de derechos y libertades, esas políticas de reforma que tanto daño están haciendo a la educación, a la sanidad, a las políticas sociales..

¿Ese apoyo es unánime? ¿El debate que vive el partido no tiene su reflejo en Ceuta?

Al igual que en cualquier federación hay sensibilidades distintas, en unas hay más contraste de unas opiniones o de otras y hay que ser flexible en este sentido, cada militante tiene su propio criterio, puede haber militantes o grupos que opinen de una manera diferente, otros de otra, pero debe llegarse a un consenso y si no lo hay pues por mayoría y aceptar el resultado democráticamente

Me dice que la gente le para por la calle para preguntarle por el Comité Federal del sábado…¿Qué les dice?

Tendría para escribir un libro con lo que pasó en esas 16 horas, con las anécdotas y situaciones que vivimos allí, pero lo que sí es cierto es que cuando la gente me para y me pregunta yo les transmito un mensaje de tranquilidad, estoy seguro de que vamos a salir adelante

¿Se ve capaz de defender una abstención?

Sinceramente estoy por el no; estoy por defender ese no

¿Y si el partido se decide por lo contrario? Usted, como secretario general, quedaría en una situación muy compleja…

Tendré que transmitir las razones del no que se puedan esgrimir en el comité federal y territorial y si sale la abstención y ese es el mandato que hay tendré que trasladárselo a mi federación de Ceuta para que lo puedan entender… o no. Hay muchos que ya se han dirigido a mí para decirme que no entenderían una abstención.