LA VERSIÓN SOCIALISTA

Hernández, sobre su relación con el PP: "Lo hicimos con la mejor intención y se ha entendido mal"

Hernández, sobre su relación con el PP: "Lo hicimos con la mejor intención y se ha entendido mal"
Hernández, este lunes, durante la entrevista.
Hernández, este lunes, durante la entrevista.  

De aquellas charlas en la Feria del Libro; de aquellas votaciones juntos "por el interés general, la estabilidad y la gobernabilidad"; de aquella sinfonía de Pacto de Estado a pequeña escala, al PP y al PSOE solo les quedan, como dice la canción, los demonios y los escombros. Vivas desfiló por todos los medios en Navidad explicando sus razones de la ruptura con los socialistas, a los que reprochó haberle poco menos que arrojado en los brazos de Vox con toda suerte de cambios de opinión y desplantes. En esta entrevista, el líder de la oposición explica su versión del final de un idilio fugaz que no llegó a medio año, que en Daoiz nunca se reconoció como tal y cuya ruptura Manuel Hernández ubica "en octubre" con los primeros presuntos coqueteos entre el PP y Vox para repartirse los escaños en las Cortes Generales.

No cree que se pueda retomar la historia.  "Lo hicimos con la mejor intención y se ha entendido mal", dice el secretario general del PSOE sobre lo que algunos interpretaron como un cambio de votos por asesores, algo que rechaza. "Vivas parece no saber gobernar en minoría y me ha defraudado totalmente como político y como persona porque no es coherente, es contradictorio", asevera el socialista, que defiende que al no presentar su candidatura a presidir la Ciudad frustró la "estrategia" de Vox para apoyarle y descabezar al PP y a la oposición en un solo movimiento.

- ¿Por qué no contó lo que había pactado con el PP después de las elecciones e incluso nos negó cosas que después se revelaron ciertas, como que el PSOE había colocado personas en la estructura del Gobierno y en sociedades municipales?

- No podía contar nada de pactos porque no los hubo. Lo que pretendimos desde el principio fue que no sucediera lo que lamentablemente ha ocurrido ahora, que ordene el partido de ultraderecha [Vox] y ejecute el que ostenta el Gobierno, el PP. Era un ejercicio de responsabilidad evitarlo, pero al final la cabra tira al monte.

- ¿Usted habló antes de los comicios con Vivas de qué se podría hacer, de una especie de 'Pacto de Estado' local, si las urnas arrojaban un resultado como el que depararon en mayo?

- En absoluto. Las conversaciones se iniciaron después entre Vivas y todos los Grupos Parlamentarios. Nosotros no queríamos que la ultraderecha se instalara, como ha terminado pasando. Queríamos estabilidad y gobernabilidad. A nivel nacional lo hicimos cuando nos abstuvimos para que gobernara Rajoy y su equipo. Optamos por no votar a favor del PP y la gente debe saber que el Reglamento de la Asamblea establece que si nadie obtiene mayoría absoluta el presidente es el candidato con más votos a favor. Nosotros nunca le votamos y si yo no me presenté fue porque había una estrategia de la ultraderecha para prestarme sus votos y a los quince días montar una moción de censura y cargarse no solo a Vivas sino también al líder de la oposición, a mí.

- Esa teoría suya nos instala en el surrealismo total: ¿Vox le ofreció sus votos para hacerle presidente de la Ciudad?

- Vox se presentó en la oficina de nuestro Grupo Parlamentario para mostrar esa posibilidad. Nadie contactó conmigo directamente, pero mis compañeros me lo hicieron saber. Para evitar cualquier anomalía de ese tipo decidimos no presentar candidatura a la Presidencia de la Ciudad, pero no apoyamos a Vivas.

- Usted niega que hubiera pacto con el PP, pero algún acuerdo tuvo que existir. ¿Qué le solicitó a Vivas para darle "estabilidad"?

- Yo no le pedí nada. Le dije que confiaba en su palabra para no pactar ni llegar a ningún acuerdo con la ultraderecha porque eso era bueno para Ceuta. Que el PSOE, en cuestiones puntuales, hablaría para llegar a acuerdos, pero ni le pedí ni le ofrecí nada. Lo de los asesores estaba claro: el Reglamento dice que corresponde uno por diputado y con 7 nos tocarían otros tantos. Al final cedimos uno a otras formaciones como Caballas, que tiene tres con un solo diputado, o el MDyC, que mantiene tres después de perder un electo.

manuel hernández psoe 2- ¿Y los cargos de la Dirección General de Barriadas, su titular [Antonio Muñoz] y los cinco coordinadores?

- El PSOE puso sobre la mesa a Vivas que habíamos hecho una labor muy importante en ese ámbito y que debíamos tener una labor de control y fiscalización en barriadas. Entonces se decidió que varios controladores fueran socialistas.

- También entró un director general y un gerente de RTVCE [Isaac Medina] que el PP se ha cansado de decir que fueron elegidos por el PSOE.

- Nosotros pusimos sobre la mesa esos nombres, pero eso no quiere decir que los impusiéramos sí o sí. El Gobierno del PP lo aceptó. Ellos decidieron, nosotros no.

- Si mira atrás, ¿cree que la gente, al final, vio entre ustedes un pacto por puestos de trabajo?

- La ciudadanía no debe quedarse con esa lectura miope. Si tuvimos controladores fue porque pensamos que podíamos hacer una función importante en favor de la periferia, de sus quejas y reclamaciones, porque las conocíamos. Nosotros proponíamos medidas de política social y económica para reactivar esta ciudad en favor de la igualdad y la justicia social. Que le quiten la asignación a Enfermos Sin Fronteras o Mujeres Progresistas es muy significativo como imposición de la ultraderecha. Lo que quisimos fue mejorar las condiciones de vida de los ceutíes. Lo hicimos con la mejor intención y se ha entendido mal. Una situación como esta no creo que se vuelva a repetir porque Vivas no nos merece credibilidad ni confianza. La relación está deteriorada. Estamos abiertos a mejorarla, pero volver al punto en el que estaba lo veo muy difícil.

- Las cosas parecieron ir bien un tiempo y de repente se torcieron. Ustedes empiezan votando a favor presupuestos de sociedades municipales y, de pronto, en contra. ¿Qué pasó ahí y cuándo?

- Nosotros queríamos determinadas partidas y conceptos e hicieron caso omiso. No íbamos a aprobar unas cuentas en las que no se consideraban nuestros planteamientos, pero esto venía de atrás. Hubo una confabulación del PP antes de las elecciones generales. A principios o mediados de octubre se vio un acercamiento al partido de ultraderecha, que solo presentó un candidato al Senado. Eso se negoció con el PP para llevarse los dos escaños. Ahí empezó su acercamiento y Vivas nunca nos dijo absolutamente nada. Él hizo sus pactos y sus acuerdos mientras no atendía nuestras propuestas para las sociedades municipales. Estábamos dando estabilidad por responsabilidad a la Ciudad y el PP hacía todo lo contrario de lo que queríamos: instalar a la ultraderecha en las instituciones, una diputada y un senador.

- Ceutaldia.com intentó saber qué pedían para dar viabilidad a los Presupuestos del Gobierno y no hubo manera. ¿Qué reclamaban para votar sí o abstenerse?

- El PSOE tenía una serie de medidas de inversiones, políticas sociales fundamentalmente, que no se atendieron.

- Concrete algo

- Pensábamos que las ayudas son insuficientes, que hay colectivos vulnerables no atendidos. Más IMIS, más alojamiento alternativo, más becas de comedor, más ayudas al estudio, que se hagan casas de protección social frente a los precios del sector privado, infraestructuras fundamentales en las barriadas de la periferia en redes de saneamiento y alumbrado, que no se corte al agua a las familias sin ingresos.... El PP dejó pasar el tiempo sin dar respuestas.

- ¿Nunca le dijeron que no?

- Decían sí, sí, sí... Como suele hacer Vivas: sí, pero al final no. El presidente y Bel han dicho muchas mentiras para justificar por qué han caído en las manos de Vox. En ningún momento hicimos nada contra la lógica. Si se nos decía que no a propuestas en las sociedades municipales no podíamos votar a favor.

"Vivas está acostumbrado al absolutismo y ahora lidera un Gobierno débil. Parece no saber gobernar en minoría y me ha defraudado totalmente como político y como persona porque no es coherente, es contradictorio"

- ¿Que pasó con el calendario laboral, con el que según Vivas le dejaron vendido el día antes de llevarlo a Pleno sin incluir como festivo la Pascua de fin de Ramadán?

- Una cosa es que Vivas me dijese 'este es el calendario del Gobierno' y otra que yo le respondiese 'lo vamos a aprobar'. No se correspondía con nuestro programa electoral autonómico. ¿Cómo lo íbamos a apoyar?

- No recuerdo su programa, pero su posición a favor de ese festivo laboral sí fue nueva

- Con respecto a años anteriores sí.

- ¿Va a mantener esa apuesta al margen de periodos electorales?

- Sí.

- Vivas también le reprocha que compareciese para cargar contra el Gobierno después de que el Supremo vetase los viceconsejeros no electos

- Se lo dije claramente: voy a salir y voy a pronunciarme con lo que opina mi partido, el primero de la oposición. ¿Creía que íbamos a hacer lo que le diese la gana? Está acostumbrado al absolutismo y ahora lidera un Gobierno débil. Parece no saber gobernar en minoría y me ha defraudado totalmente como político y como persona porque no es coherente, es contradictorio. Dijo que no pactaría, que no llegaría a ningún acuerdo con la ultraderecha, y ahí está el acuerdo sobre los Presupuestos. Siempre hubo una unidad contra la violencia de género y la postura de la ultraderecha ahora no parece importarle al PP. Vivas ha dejado de ser una persona moderada, dialogante y en busca del entendimiento y el consenso para instalarse en la radicalidad. Se ha arrodillado ante los designios de la ultraderecha. Ahí está la foto de su portavoz anunciando una purga socialista con improperios con él callado, achantado. Esa imagen muestra la realidad del pacto.

- ¿Por qué no se fue del Pleno ese día junto a sus compañeros de partido?

- Yo soy el secretario general del PSOE y no puedo irme de mi escaño en un foro democrático y con libertad de expresión. Cuando se pasaron las líneas rojas tenía que haber intervenido el presidente de la Ciudad para evitarlo. No estuvo a la altura y no lo está para seguir en su puesto tras permitir insultos y ofensas muy graves que llevaron al compañero Eloy [Verdugo] y a otros a acompañarle, pero mi responsabilidad y obligación era estar al pie del cañón con todas las consecuencias. A mí nadie me va a amedrentar. Con su callada, Vivas dejó mucho que desear.

"Nosotros pusimos sobre la mesa esos nombres [Antonio Muñiz e Isaac Medina], pero eso no quiere decir que los impusiéramos sí o sí. El Gobierno del PP lo aceptó. Ellos decidieron, nosotros no"

- En ese Pleno se escuchó de todo. También a los socialistas, comparando la situación con la noche de los cristales rotos nazi. ¿Se arrepiente de alimentar esa deriva?

- Yo me caracterizo por intentar ser moderado, educado y elegante, pero hay cosas que atentan contra la dignidad humana, no solo como socialista. Hubo insultos muy graves consentidos por el presidente de la Ciudad, que es lo que más me enfadó. Estaban vejando al PSOE. Eso conmueve a cualquiera. Somos humanos y tenemos sangre. Nos pusieron de lo peor y hablaron de purga socialista... Si eso no se parece a la noche de los cristales rotos... Dijo que había que 'echarnos de las instituciones' tras ganar cinco elecciones. Eso enciende a cualquiera. Estuvimos en un tono alto, pero hay momentos en los que hay que sacar lo que el pueblo pide, una reacción como la que tuve.

- ¿Es imposible recuperar el diálogo con el PP o con Vivas?

- Nosotros siempre estamos abiertos al diálogo y al entendimiento por el interés general, pero Vivas no mantiene contacto conmigo desde hace muchísimo tiempo. Se ha instalado con la ultraderecha. No querer hablar con el PSOE es una equivocación muy grande, como insultar al presidente del Gobierno de la Nación. Lo que no queremos es que la ultraderecha se haga dueña de la institución. Reclamamos coherencia y el PP ha demostrado poca. Un ejemplo: la secretaria general de ese partido [Yolanda Bel] en sus primarias apoyó a un candidato primero, luego a otro y luego a otro.