TARAJAL II

Hernández: "La solución de la frontera pasa por la dimisión del delegado del Gobierno"

Hernández: "La solución de la frontera pasa por la dimisión del delegado del Gobierno"
Manuel Hernández, secretario general del PSOE de Ceuta.
Manuel Hernández, secretario general del PSOE de Ceuta.  

En un duro comunicado emitido desde el PSOE de Ceuta este viernes, el líder de la oposición en la Asamblea de Ceuta, Manuel Hernández no ha dudado en pedir la dimisión del delegado del Gobierno, Nicolás Fernández Cucurull tras sus declaraciones este jueves sobre el paso fronterizo y el Tarajal II, que reabriá el lunes. Para el secretario general del PSOE de Ceuta, Manuel Hernández, “parece que el Sr. delegado del Gobierno acaba de llegar a Ceuta y que recién tomado posesión”, ya que “a estas alturas no ha sabido ni siquiera identificar los problemas de la frontera”.

Hernández ha criticado que Cucurull "se dedica a repartir culpas entre todos; según él, la culpa de su ineptitud la tienen los empresarios y los porteadores, Marruecos y hasta el tratado de Schengen, que no es nuevo sino que ya tiene unos cuantos años, y por supuesto, el PSOE que cuando llegó al Gobierno se encontró con una situación prebélica con Marruecos, con el caos de los apedreamientos y el método del voleibol, y gracias a la gestión socialista, cambió radicalmente la situación”.

El secretario general le recuerda al delegado del Gobierno que el Grupo Parlamentario Socialista presentó una moción al Pleno de la Asamblea para convocar una reunión con todos los agentes implicados –sociales, económicos y políticos- para aportar ideas y tratar la problemática. Sin embargo, fue rechazada.

Por otra parte, a Hernández le resulta “alarmante” la propuesta sobre el Tratado de Schengen, ya que “puede ocasionar graves problemas y, además de no ser nada fácil, es casi irreal”.

En definitiva, para el secretario general socialista las declaraciones de Cucurull “son una confesión pública de la incapacidad del Gobierno para solucionar los problemas y un reconocimiento de su propia incompetencia”, por lo que plantea que “quizás el principio de la solución sea la dimisión o cese del delegado y su sustitución por alguien con conocimientos y voluntad de solucionar los problemas”.

Por último, Hernández advierte de que “aquí ya no caben más experimentos fallidos y el método de prueba y error no procede, ya que las consecuencias derivadas de la equivocación son muy graves”.