Un juez deberá decidir si la nueva plaza de Oficial Mayor es legal o discrecional


Un juez deberá decidir si la nueva plaza de Oficial Mayor es legal o discrecional

- UGT denuncia que se creó una nueva figura “para buscarle un puesto a de trabajo a alguien muy específico

- Desde la Ciudad se alega que el sindicato no está legitimado para poner en cuestión una decisión del Consejo de Gobierno

El Tribunal Contencioso Administrativo número 1 ha sido este miércoles el escenario de un nuevo duelo judicial ente UGT y la Ciudad a cuenta del nombramiento a dedo de asesores y altos xcargos del Gobierno. En esta ocasión, la plaza en litigio es la de Oficial Mayor, un puesto de nueva creación, que serviría de apoyo a la labor de la Secretaria del Ayuntamiento, y que a juicio de UGT es “discrecional” y creada expresamente “para buscarle un puesto a de trabajo a alguien muy específico, porque ese puesto no está habitualmente destinado para funcionarios de habilitación nacional”.

Una decisión que, en términos administrativos, supone rebajar a la Ciudad Autónoma de Ceuta a Ayuntamiento de tercera categoría, es decir, de menos de 2.000 habitantes, lo que permite otorgar la plaza a dedo, mediante designación directa, subrayan desde UGT. Un decreto que en su día definió el sindicato como una “humillación” a los ceutíes y que abre la puerta a la designación a dedo, alertan, de alguien no cualificado para un Ayuntamiento de la envergadura del ceutí.

“Entendemos que se ha creado una plaza con un sistema de cobertura y con una reserva para funcionarios de habilitación nacional, todo ello sin la negociación preceptivacon los sindicatos y sin estar habilitado por una Relación de Puestos de Trabajo negociada que permita tal posibilidad”, explica Ramón Lladó, abogado de UGT al término de la vista que ha quedado vista para sentencia.

Por su parte, la defensa de la Ciudad ha pedido la deslegitimación activa del sindicato al entender que no está legitimado para poner en cuestión una decisión del Consejo de Gobierno que afecta a la estructura orgánica de la Ciudad y en la que poco o nada tiene que decir un sindicato.