Justicia poética e histórica para Fructuoso Miaja

Homenaje a Fructuoso en la Biblioteca Pública

La familia socialista se reunió este 8 de febrero para recordar al que fuera líder socialista en los tiempos más duros pero también los más dulces. Miaja, sobrino del general republicano José Miaja, anarquista a los 19, hombre de izquierdas durante toda su vida, habría cumplido estos días un siglo de vida, motivo por el que su familia y el PSOE ceutí, dos partes de lo mismo, han querido rendirle homenaje en la Biblioteca Pública ‘Adolfo Suárez’.

Una cita con la memoria histórica a la que no faltaron ninguno de los apellidos de la familia socialista. Salvo uno: Hernández. El secretario general del PSOE ceutí, Manuel Hernández, fue la ausencia destacada en el acto de homenaje al que fuera primer alcalde y primer senador socialista en democracia y, como recordara el director de la Biblioteca, un “referente del socialismo en democracia” y un “enlace” entre la Transición y la II República.

Un emocionado homenaje que casi deja sin palabras a María Sánchez Miaja y que el director de la Biblioteca, José Antonio Alarcón, quiso ver como un acto de “justicia poética e histórica”. Alarcón recordó que él mismo fue "uno de esos jóvenes radicales de izquierdas que tanto le hizo sufrir” pero que luego terminaría trabajando con la que fuera “la mejor alcaldía de Ceuta”.odo un acto de justicia poética que fuera hoy él quien le rinde tributo, recordando al político que le hizo su primer carnet socialista allá por los años 70 en el mítico bar Noray.

Un político “afable”, le recordaba su compañera de partido y concejala de Cultura en su equipo de Gobierno, Carmen Castreño, “pero lo primero es que era una buena persona, eso es lo más importante, luego viene todo lo demás”. De sus recuerdos con ‘Frutos’ recuerda una anécdota muy especial, el día que fueron invitados, él como alcalde, ella como concejala, a una comida en el acuartelamiento del Hacho, el mismo lugar donde el socialista estuvo preso al terminar la guerra.

Fructuoso Miaja Sánchez, el que fue senador por el PSOE por Ceuta y su primer alcalde democrático, falleció el 22 de octubre, a los 92 años. Aunque su vida estuvo jalonada de tantos obstáculos que resulta todo un mérito en sí mismo superar los noventa. Cuando el 17 de julio se levantaron las tropas franquistas con Franco a la cabeza, hacía mucho que su nombre ocupaba los primeros puestos en las listas de políticos y sindicalistas a neutralizar. Logró escapar con una veintena de compañeros en una marrajera en un atardecer de diciembre tras burlar durante meses a los golpistas.

Pero le esperaba la guerra: Aranjuez, Cuesta de la Reina, Séptima Brigada Mixta, Jarama y la zona del Tajo y Alicante, donde le cazó el final de la guerra y desde donde lo enviaron al campo de concentración de Albatera donde estuvo un año para pasar por el sanatorio de Portacoeli, en Valencia y finalmente al reformatorio de adultos de Alicante, de donde salió con 22 años. En Ceuta le esperaban aún 12 años de prisión, primero en el Hacho, para trasladarlo después al Puerto de Santa María.

Fructuoso Miaja salió de la cárcel con 32 años. Era 1950. Y tocaba rehacer su vida. Contrajo matrimonio con Sara Miaja, con quien tuvo dos hijos, Segundo y Rosalinda y siguió con su doble vida y las reuniones clandestinas hasta que el 21 de abril de 1977 se celebraba la primera asamblea del PSOE de Ceuta que volvía la vida, y con él Fructuoso Miaja, que recuperaba su condición de líder socialista 41 años después.

En las elecciones del 28 de octubre de 1982 fue elegido senado y una década después del despertar del PSOE de Ceuta en democracia tras 40 años de dictadura franquista, en 1987 Fructuoso Miaja fue nombrado alcalde de la ciudad de la que tuvo que huir un atardecer de diciembre de 1936