10N

Karima Aomar, coordinadora de Ciudadanos: “En Ceuta el centro no se entiende”.

Karima Aomar, coordinadora de Ciudadanos: “En Ceuta el centro no se entiende”.

“Con el batacazo electoral nos han dado por extinguidos, pero no es así”, advierte la coordinadora de Ciudadanos en Ceuta, Karima Aomar. Ciudadanos sigue vivo en Ceuta, incluso ha sumado militantes desde las elecciones de abril en las que se quedó fuera de la Asamblea, perdiendo el único diputado que tenían. Un repentino repunte de la afiliación que también les ha sorprendido a ellos. “Nos ha descolocado pero es una señal”, reconoce Aomar en conversación con Ceuta al Día a 24 horas de presentar candidatos para las elecciones del próximo 10N.

Aomar acude a la cita con Ceuta al Día en un céntrico café en mangas de camisa y pendiente del teléfono móvil, robándole un hueco al trabajo en una imagen que repetirá mucho hasta el próximo 10 de noviembre. Toca hacer malabares para compaginar vida laboral y personal con el compromiso político necesario para afrontar una campaña electoral. Y van cuatro en un año. Una circunstancia que, no solo para ella, es una tortura, un castigo para la vida personal que solo se suple con “ilusión, compromiso y ganas”, confiesa.

Tras el batacazo electoral de las elecciones locales, el núcleo de Ciudadanos Ceuta se tomó un respiro, se tomaron unas largas vacaciones con permiso de Madrid en reconocimiento a su esfuerzo y aunque la sede ha seguido abierta, se han ahorrado las reuniones y han cargado pilas, explica. “La gente está quemada, hemos tenido tres elecciones en una, nos hemos volcado, sabemos lo mucho que hemos trabajado”.

Pero toca rearmarse otra vez y no siempre es fácil, aunque asegura Aomar que no ha sido su caso: “No nos ha costado rearmar la estructura, una cosa que debo decir del equipo es que quienes están la junta directiva es que lo tienen claro, quieren seguir trabajando. No repetimos candidatos, ni siquiera los suplentes (pendiente del comité ejecutivo nacional) pero no hemos tenido problemas para encontrar gente dispuesta”, afirma. Otra cosa es que además de dispuesta tengan la disponibilidad de tiempo que se requiere. “La gente trabaja, es un sacrifico que pocos pueden hacer”.

Ya tienen los candidatos a falta del visto bueno de Madrid y encarar unas nuevas elecciones en las que el dilema central obliga a elegir si mantener o renovar el mensaje. Un dilema que aún deben resolver en Cs: “El programa estaba bien, sabemos que era el mejor programa que se presentaba tanto a nivel local como en las elecciones nacionales, el problema es que nuestro discurso no ha calado ¿Por qué no ha calado? ¿Por el tono? Nosotros nos centramos en los problemas de Ceuta, no nos hemos dedicado ni a dividir a la población, ni a insultar al contrincante”. Ciudadanos Ceuta, reflexiona su coordinadora, se ha visto en el centro de una campaña gobernada por las emociones, armada solo con un programa sensato pensado en el internes general: “Ese fue nuestro error, a lo mejor, no lo sé, o quizá sea el error de los demás”.

La pregunta flota en el aire: ¿La solución pasa por endurecer el discurso? “Entonces ya no seríamos nosotros, no es nuestra identidad política”, replica Karma Aomar, “Ciudadanos es otra alternativa de Gobierno al bipartidismo de toda la vida y a la extrema derecha que ha surgido, porque la tenemos”, defiende, “a lo mejor es el problema de estar en el centro, que en Ceuta el centro no se entiende”.

La polarización de la escena política con la irrupción de Vox ha pasado factura a Ciudadanos Ceuta y el centro se ha quedado huérfano: “Mucha gente usa la palabra veleta (asociada a Cs) pero estar en el centro y dialogar con quien crees que puede ayudar a solucionar un problema independientemente de qué lado esté mientras coincidas en el problema y cuál debe ser la solución no es ser veleta, es dialogar, ese concepto es el que aun no tenemos asumido en la sociedad de Ceuta, si estás en los extremos jamás te entenderás con tu antagónico, nosotros lo que intentamos es buscar el equilibrio”.

La peculiaridad de Ceuta, reflexiona, es también un hándicap al que adaptar el discurso del partido: “No me gusta usar esta palabra, pero Ceuta es peculiar en muchísimos sentidos, ese almizcle de votantes y un abanico de formaciones amplio en una ciudad tan pequeña”, argumenta añadiendo peculiaridades. “Por decirlo suavemente, el hecho de que haya redes clientelares de algunos partidos, un secreto a voces, se hace campaña con puestos de trabajo, se hace campaña prometiendo lo que no es tuyo y eso ha ocurrido en todas las elecciones y en estas ha sido brutall y nosotros ni queremos ni podemos competir con eso, con esa forma de hacer política”.

En lo que Karima Aomar no tiene duda alguna es en la posibilidad de importar a este lado del Estrecho el pacto PP-Cs-Vox de España Suma. “España Suma en Ceuta nunca ha sido una opción, vamos con nuestro programa y nuestra ideología y los votantes decidirán, una vez que han decidido se valorarán posibilidades de dialogar con una formación u otra”.

Además, la posibilidad de acercarse a Vox parece provocar urticaria en Karima Aomar. “Soy prudente por el cargo que tengo, pero les daría una lección de historia de Ceuta”, reconoce recordando la equiparación entre musulmanes y marroquíes en campaña electoral. “El discurso que puedan soltar en Madrid no es el mismo en Ceuta”, compara, “el discurso de Vox en Ceuta ha sido terrorífico, hablas de españolidad, hablas de unidad de Estado, de unidad del pueblo, ese pegarse golpes en el pecho. Pero una formación política cuyo representante o portavoz se pone a criminalizar y a insultar a una parte de la sociedad igualmente española, le guste o no te guste, eso no lo entiendo como patriotismo o como unidad, choca frontalmente con nuestro ideario, nosotros sumamos, no dividimos, me da igual que te llames Rafael o Mohamed”.

Pero en estos cinco meses el escenario electoral se ha movido y los antaño antagonistas son ahora el apoyo del Gobierno. “Lo que está haciendo el PSOE no es normal, Dios los cría y ellos se juntan”, ironiza, se están peleando por quién meten en Acemsa, una vicepresidenta de okupa en una VPO y pone su hermana de asesora, si tuviésemos un poco de dignidad y decencia montamos la que se ha montando en Móstoles”.