ENTREVISTA EN 'LA SEXTA'

El Papa, sobre los alambres con cuchillas de Ceuta y Melilla: "Es lo más inhumano que hay"

El Papa, sobre los alambres con cuchillas de Ceuta y Melilla: "Es lo más inhumano que hay"
El Papa Francisco, con un trozo de alambre con cuchillas como los de las ciudades autónomas.
El Papa Francisco, con un trozo de alambre con cuchillas como los de las ciudades autónomas.  

El Sumo Pontífice anima a los españoles que se dicen católicos pero braman contra los migrantes a "que lean el Evangelio y sean coherentes”. Sobre las propuestas para levantar muros de Trump y Vox alerta de que “quien levanta un muro termina prisionero del muro que levantó” y opina que cualquier país debe ser capaz de conjugar cuatro verbos con los recién llegados: "Recibir, acompañar, promover e integrar".


El Papa Francisco ha reflexionado esta noche en el programa 'Salvados' en la entrevista que ha concedido a Jordi Évole sobre los alambres con cuchillas que siguen coronando los vallados de Ceuta y Melilla. Con un trozo en las manos ha lamentado que en esta época "es tal la inconscencia que esto parece lo más natural". "Nos hemos acostumbrado a esto. El mundo se olvidó de llorar. Esto es lo más inhumano que hay. Esto demuestra hasta dónde es capaz de descender la humanidad de una persona”, ha añadido.

"Si mi mamá, mi hijo o mi hermano necesitado de todo se arriesgara a pasar y viviera eso lo sentiría con mucho dolor. Cada uno que lo hace es mi madre, mi hijo o mi hermano", ha argumentado el Sumo Pontífice, que ha animado a quienes se dicen católicos y braman contra los migrantes a “que lean el Evangelio y sean coherentes”.

Con respecto a las propuestas de muros que lanzan Trump o, siguiendo sus pasos, Vox, ha alertado de que “quien levanta un muro termina prisionero del muro que levantó”. “Eso es ley universal y eso se da en el orden social y en el personal, solo como un hongo con tu autonomía. La alternativa son los puentes. A mí me gusta la expresión de Ivo Andric en 'El puente sobre el río Drina'. Dice que los puentes son un invento de Dios, las alas de los ángeles para conectar cumbres, pasar las orillas de los ríos... Para que los hombres puedan comunicarse. Un muro lo impide", ha advertido.

El Papa no entiende "la insensibilidad" ni "la injusticia que hace que... Injusticia de guerra, de hambre o de explotación, que hace que una persona migre buscando cosas mejores y la injusticia de quien cierra la puerta".

No obstante, no habla como un iluso. Parte de que "la actitud fundamental es el corazón abierto. Es la actitud cristiana, la de la Biblia, del Deuteronomio del Antiguo Testamento: 'Recibirás y tratarás bien al migrante porque no te olvides que vos fuiste migrante en Egipto'". Pero hay algo más. "El primer paso es recibir, el segundo acompañar, el tercero promoverlo al migrante para integrarlo, el cuarto. Si no se dan esos cuatro pasos recibir es imcompleto porque lo dejas en la calle y sigue siendo migrante explotado", ha dejado claro.

Por eso considera que "un país también tiene que preguntarse por su capacidad para estos cuatro pasos. Recibir y dejarlos en la calle es una falta de respeto grande a las personas. Si no puede recibirlos con todo esto... Para eso está la unión de los países más allá de la UE".

Sobre estos últimos países, los más desarrollados en comparación con otros que como Turquía o Líbano también acoger a millones de refugiados, ha lamentado que "la madre Europa se volvió demasiado abuela, se envejeció de golpe. Para mí el problema de Europa, lo dije en un discurso en Estrasburgo, es que se olvidó de cuando después de las guerras sus hijos iban a golpear las puertas de América del Norte o del Sur. Se olvidó y no crece. Vivimos un invierno demográfico grave. Europa se ha ensimismado, no tiene hijos, no recibe migrantes... Estoy simplificando en general pero nos olvidamos que Europa está hecha de inmigrantes que venían de otro lado".

Sobre la situación del barco de 'Open Arms' bloqueado en el Puerto de Barcelona el Papa ha dicho que le parece “mal” y ha demostrado estar al día del asunto. “No está parado por las autoridades de Barcelona sino por las autoridades nacionales, del Ministerio, porque a mí me consta que las autoridades locales están dispuestas a recibir, acompañar, promover e integrar", ha precisado antes de decir que "me parece una injusticia muy grande porque para qué lo hacen, para que se ahoguen. Vienen con una desesperación y una ilusión tan grande que no miden las consecuencias de lanzarse y nosotros no medimos su dolor".