El PSOE acusa a Bel de gastarse 15.000 euros en redecorar su despacho


El PSOE acusa a Bel de gastarse 15.000 euros en redecorar su despacho

Primero fue Francisco Márquez, ahora es el turno de Yolanda Bel. La redecoración de despachos de altos cargos del Ejecutiva Vivas parece condenada a ocupar primeras planas en los medios ceutíes. Si antaño fueran los sindicatos quienes cargaron contra el estipendio del 'estiloso' Márquez, ahora es el grupo del PSOE en la Asamblea quien acusa a la no menos 'estilosa' Yolanda Bel de emplear 15.000 euros en redecorar su despacho y sala de juntas de la Consejería de Medio Ambiente. Unas instalaciones que según argumentó la propia Bel hace semanas había recibido con "agujeros en el suelo" de su predecesora, Carolina Pérez.

Los socialistas manifiestas que el Gobierno tiene una "forma muy curiosa" de entender la austeridad, como demuestra que dos consejeros se hayan gastado 23.000 euros en dos despachos. Un gasto que les lleva a preguntarse si "hay derecho que se le pida austeridad a los trabajadores y a todos los ciudadanos cuando el Gobierno despilfarra el dinero de esta forma", y si es que no existen "mayores necesidades para gastar el dinero de todos los ceutíes que emplearlo en la redecoración del despacho de dos consejeros".

Según indica el comunicado de prensa remitido por el PSOE, la redecoración del despacho de Bel incluye "un mural confeccionado a base de lienzo tratado con bastidores, sujetos con bisagras, pintados con el motivo de la consejería en la forma de figuración abstracta". Además, el frontal "estará revestido de relieve realizado a mano, imitando piedra natural en tonos terrosos". El despacho se completa con "iluminación decorativa, realizada con focos micro los cuales serán instalados en la zona de la pared de piedra".

Bel también ha encargado dos cuadros "en lienzo tratado y a modo de collage se insertarán fotografías antiguas del campo de Ceuta" e instalará "una balda de cristal, soportada por un tubo de cristal en forma cónica, en cuyo interior se colocarán piedras y ramas de árboles secos, de las especies del campo de Ceuta". Por último, la decoración se completa con una mesa más grande, una silla de dirección "modelo Ikara" y dos "sillas de confidente".