SU SALUD ES "INCOMPATIBLE" CON EL PROCESO JUDICIAL Y SUS CARGOS

Román deja la política para cuidarse segura de no haber "cometido ni consentido" ningún delito

Román deja la política para cuidarse segura de no haber "cometido ni consentido" ningún delito
Román ha comparecido arropada por multitud de funcionarios y varios cargos del Ejecutivo de Vivas.
Román ha comparecido arropada por multitud de funcionarios y varios cargos del Ejecutivo de Vivas.  

La ya ex consejera de Hacienda del Ejecutivo de Ceuta, Susana Román, ha formalizado este jueves ante los medios su abandono de la política. Media docna de años después de haber entrado en el Consejo de Gobierno de Vivas, ya solo es una "militante de base" más del PP, una abogada que va a afrontar "nuevos retos profesionales" y una deportista impenitente. Se ha despedido en una rueda de prensa en la que se ha limitado a leer un comunicado y no ha admitido preguntas para no dar pábulo "a valoraciones personales o habladurías que distraigan del asunto".

"El asunto" es que la salud de Román, "ya de por sí mermada", es "incompatible" con lo que le espera tras su detención y posterior puesta en libertad con cargos en el marco de las investigaciones del 'caso Emvicesa'. "Renuncio a todos mis cargos en el Gobierno, la Asamblea y el partido, del que paso a ser una militante de base más, con mi salud como primer motivo ante el recorrido procesal que se avecina, que dificultaría asumir mis responsabilidades en la Administración, y la presión incompatible con mi salud", ha explicado.

Visiblemente emocionada hasta las lágrimas, tampoco quiere propiciar a su familia, su "prioridad", sufrimientos "evitables". "Nunca me planteé la política como medio de vida o hasta jubilarme sino como una etapa temporal y ahora vuelvo a mi profesión, que me encanta, a asumir nuevos retos", ha resumido.

La ex consejera ha comprometido seguir ofreciendo "toda mi colaboración, como siempre, a la Justicia" y ha deseado que la investigación, que está bajo un secreto de sumario que hay que respetar, dé los frutos merecidos".

Arropada por algunos cargos políticos del Gobierno y multitud de funcionarios, deja la vida pública sin arrepentirse de haber entrado en ella, convencida de haber dado "lo mejor de mí" y de haberse entregado "en cuerpo y alma" al trabajo por Ceuta. "Me voy con la conciencia tranquila, segura de no haber cometido, consentido o tolerado ninguna actividad delictiva, y si a alguien he podido ofender o perjudicar les pido disculpas", ha terminado tras agradecer el apoyo de quienes le han acompañado en el viaje político y citando a los periodistas a una nueva comparecencia "cuando este mal sueño termine".

susanaroman llora