PRIMARIAS

Sánchez dice que las primarias del PSOE son solo "el kilometro cero para cambiar España"

Sánchez dice que las primarias del PSOE son solo "el kilometro cero para cambiar España"
Pedro Sánchez, este lunes, en el Palacio autonómico.
Pedro Sánchez, este lunes, en el Palacio autonómico.  

Pedro Sánchez es hoy Belauste, el futbolista vasco al que un grito vinculó para siempre en la conciencia colectiva con el paradigma de entregado a sus colores. El político madrileño suena a '¡A mí el pelotón, que los arrollo!'. Años ha, cuando se disputó el liderazgo del PSOE con Madina, él era el hombre 'del aparato' y su contrincante el espíritu libre. Hoy Sánchez se describe como "un político libre", adalid de la militancia, bastión rojo.

Y así parecen verle. Los suyos le defenestraron pero ahora prece tener más fuelle que nunca. Hasta en Ceuta, donde los socialistas no rascan una victoria electoral desde finales de los ochenta, ha llenado el Salón de actos del Palacio autonómico para explicar por qué quiere volver a mandar en Ferraz: para hacer un partido "autónomo", "unido y de izquierdas", "de la militancia", "que diga sí al cambio desde el Gobierno, desde La Moncloa", "vertebrador", "referente del mundo educativo, cultural, ecologista y federalista", "de la gente joven" y "coherente, que diga lo que hace y haga lo que dice".

"Que no se equivoque Rajoy: conmigo no tendrá nunca más votos socialistas para políticas de derechas", alerta Sánchez y calienta a la concurrencia. "Estas primarias son solo el kilómetro cero del gran cambio político para España", ha añadido en una intervención de casi una hora en la que no ha mencionado ni una vez ni a Patxi López ni a Susana Díaz (no cabría en su Ejecutiva, pues solo contará con personas con dedicación exclusiva: "un militante, un cargo"), sus presumibles rivales en las primarias de mayo.

pedro sanchez marzo2017-350pxRivales pero "no adversarios", ha precisado, porque en el equipo contrario solo ve "al PP y a los poderes económicos que lo sustentan", que augura que le pondrán muchas zancadillas. Frente a ellos, el pelotón, "la militancia". "Puede haber muchos candidatos pero solo dos caminos: el de la Gestora y la abstención o una izquierda creíble, autónoma, con democracia participativa y consultas obligatorias en los Estatutos sobre los pactos postelectorales, como había Pablo Iglesias", ha reivindicado las esencias.

También ha apelado al Felipe González de 1979 y al Zapatero de 2004 porque se ve en un contexto similar, en el de enarbolar la utopía frente a quienes quieren que el PSOE sea "la izquierda posible". A Sánchez eso le suena a "resignación" y para él socialismo es "hacer posible lo imposible, como la Educación y la Sanidad públicas, las pensiones no contributivas, la ley de igualdad...".

Cauto, Sánchez ha criticado con mesura a la Gestora por retrasar tanto el Congreso Federal (él limitaría este tipo de situaciones excepcionales a un máximo de 90 días porque "un PSOE sin líder solo tiene un beneficiario, Rajoy") y ha subrayado que con la abstención a la investidura del gallego no ha cambiado "nada": "Bárcenas sigue en la calle sin devolver el dinero y él, en La Moncloa", ha remarcado. También ha avanzado que si gana exigirá a los demás "la misma lealtad que a mí mismo" y se ha comprometido a que su vía crucis no se repita: "Sé lo que es debilitar al secretario general: debilitar a la organización y dar alas a la derecha".

Si algo tiene claro Sánchez es que ni España ni Europa necesitan "grandes coaliciones" que no son sino "grandes contradicciones". Al contrario, ve un ejemplo a seguir en Portugal. "La fuerza del PSOE es la fuerza de la izquierda y si el PSOE no renace no habrá cambio de gobierno", ha contextualizado el precandidato, que aboga por "alianzas progresistas" que pongan freno "a la derecha y a la ultraderecha que se alimentan del miedo que cunde entre grandes sectores de la población".

Para combatirlo él aboga por dejar de mirar al pasado, ni siquiera para regalarse los oídos con lo conseguido por su partido, y fijar la vista en el futuro. "Si se quiere, se puede gobernar de otra manera, para quienes más lo necesitan, y hoy podríamos tener un presidente socialista si quienes pudieron hubieran querido", ha deslizado un breve reproche a Podemos, "y en Ceuta estaríamos construyendo el vial puerto-frontera, tendríamos un Plan Especial para el Príncipe, más seguridad, mejores políticas de empleo para los jóvenes...". Sánchez también le ha hecho un guiño a la multiculturalidad local, en este caso a costa de Trump y sus equiparaciones de "musulmanes con yihadistas" que "también he escuchado, avergonzado, a algunos responsables del PP".

"Vamos a ganar el corazón de los que tienen sed de cambio y nos espera una tarea inmensa pero apasionante", ha concluido Sánchez, que cree que estos son tiempos "de compromiso, no de resignación", y que incluso ha recogido el aliento del 15-M, desde su punto de vista "una demanda todavía no satisfecha de regeneración democrática". "Si cambiamos el PSOE el futuro de España estará garantizado porque estará en las mejores manos", ha concluido antes de alzar el puño con los acordes de 'La Internacional'.

pedro sanchez marzo2017-puno