DIPUTADOS NO ADSCRITOS

Vázquez y Rodríguez dicen que la cúpula de Vox Ceuta es "islamófoba" y el partido, "una dictadura"

Vázquez y Rodríguez dicen que la cúpula de Vox Ceuta es "islamófoba" y el partido, "una dictadura"
Rodríguez y Vázquez, este lunes, durante su rueda de prensa.
Rodríguez y Vázquez, este lunes, durante su rueda de prensa.  
Los dos diputados autonómicos, que este lunes por la mañana han pedido salir del Grupo Parlamentario que dirigen Redondo y Verdejo y pasar a la condición de no adscritos, dicen que "la gota que ha colmado el vaso" de sus "desavenencias" con los dirigentes del partido han sido sus "barbaridades" en Whatsapp. Critican el funcionamiento interno sin "democracia" de la formación y critican su oposición "muy poco seria" y sin "contenido".

María del Carmen Vázquez y José María Rodríguez han comparecido este lunes por la tarde en rueda de prensa para, algo más de cuatro horas después de pedir formalmente a la Secretaría General de la Asamblea su salida del Grupo Parlamentario de Vox para pasar a la condición de diputados no adscritos, para dar "una explicación" a la militancia de su antiguo partido y la ciudadanía en general sobre su decisión.

Rodríguez ha argumentado que las "desavenencias" venían de lejos, de hace "varios meses", y que "se cerraron en falso" antes de las generales de noviembre, cuando sofocaron la disputa interna para "no interferir" con la cita con las urnas. La "gota que ha colmado el vaso", según Vázquez, ha sido tener conocimiento de los "disparates" y "barbaridades" que Redondo y el resto de la cúpula del partido decían de los musulmanes y la convivencia en Ceuta ("la mierda de las Cuatro Culturas") en grupos de Whatsapp denominados 'Gestora Vox Ceuta', 'Grupo Parlamentario' o 'Comité Estratégico'.

"Si aquí hay un 50% de ciudadanos musulmanes hay que respetarlo porque son españoles mal que les pese", ha advertido Vázquez, que se ha sentido "humillada" cuando ha intentado "aportar" en su primera experiencia en política, ya que Vox la llamó "porque necesitaban mujeres" y "no sabía dónde me estaba metiendo".

La diputada ha tildado de "maquiavélicos" a los dirigentes del partido y a Redondo de "mentiroso compulsivo". Ha asegurado que ni a ella ni a Rodríguez les permitían acceder a la documentación que precisaban como diputados y que se tenían que limitar a "votar lo que nos dijeran". "No saben nada", por ejemplo, de cómo se fraguó el pacto de los Presupuestos con el PP y de hecho tampoco tienen claro qué votarán este martes sobre el documento.

Rodríguez, que se ha descrito como "muy de derechas", se vio desbordado por la organización "vertical" del partido y por los actuales responsables de Vox con discursos "provocadores" como el que Verdejo lanzó en el debate presupuestario, tildando al PSOE de partido asesino e incidiendo en "peleas absurdas, trasnochadas y lejanas".

La ambición de ambos, que no piensan entregar sus actas como diputados ni creen que eso no sea ético en un sistema que da "muchos privilegios" a los partidos, es "trabajar por la ciudad en cosas realmente interesantes para las personas" y desmarcarse de la "muy extraña", "muy pobre" y "muy poco seria oposición" que a su juicio ("mucha alharaca y poco contenido") ha hecho Vox con Redondo, Verdejo y Ruiz al frente. "Era el momento de tender la mano y no de seguir tensando", ha opinado Rodríguez, que ha lamentado que "algunos han mirado más por lo suyo que por el partido".

También han cuestionado el funcionamiento interno de una formación que no opera de forma "democrática" sino "opaca" y que en palabras de Vázquez es "una dictadura" significada por el "caciquismo". Los dos han dicho que pusieron en manos de Madrid sus discrepancias, pero que tras las generales los de Abascal optaron por alinearse con el bando "más fuerte" pese a la existencia de un número no precisado de "disidentes".

Vázquez y Rodríguez han dicho haber recibido mensajes de "apoyo" personal tanto desde el PP como desde el PSOE, aunque han evitado hacer elucubraciones sobre el papel que jugarán en una Asamblea en la que los de Vivas ya no dependen de ponerse de acuerdo con los socialistas o Redondo, ya que se abre la puerta a pactos con ambos si entra en ellos al menos MDyC.