"SE ESTÁN EVACUANDO INFORMES"

Vivas dice que todavía "no hay ninguna decisión tomada" sobre cómo romper el contrato de Trace

Vivas dice que todavía "no hay ninguna decisión tomada" sobre cómo romper el contrato de Trace
Vivas, este jueves, con Moisés Wahnon, en el Príncipe.
Vivas, este jueves, con Moisés Wahnon, en el Príncipe.  

A punto de cumplirse, el próximo miércoles, cinco meses desde que el Pleno acordó rescindir el contrato de limpieza pública viaria y recogida de residuos con Trace, las negociaciones entre el Gobierno de la Ciudad, la concesionaria y sus respectivos bufetes de abogados todavía no han alumbrado una salida viable de mutuo acuerdo como la que ambas partes buscan con el fin de evitar un litigio judicial.

Vivas se ha visto este jueves en el Príncipe con el propietario de ACC, Moisés Wahnon, empresa que junto a Lirola compone el accionariado de Trace, pero le ha disgustado que al ser interpelado por el mayor contrato de la Ciudad se mencionase tal "coincidencia": "El adjudicatario de esta obra es ACC", ha puntualizado en relación con los nuevos campos de fútbol del Príncipe, "pero la concesionaria del servicio de limpieza no es esa empresa. La coincidencia no tiene nada que ver cómo esté el asunto de la limpieza".

Una vez marcado el terreno, el presidente ha dicho que el tema "está como estaba". "La Ciudad tiene la clara intención de mejorar el servicio y de cumplir con el Acuedo Plenario que se adoptó, así como el compromiso irrenunciable de defender los intereses públicos, los derechos de los trabajadores y cumplir con la Ley: se están evacuando los correspondientes informes pero no hay ninguna decisión tomada", ha resumido.

La Administración ha llegado a barajar la cifra de 12 millones de euros como compensación a Trace para resolver el contrato de mutuo acuerdo y manteniendo a la empresa como prestataria del servicio hasta que se licite y adjudique de nuevo el servicio, que esa UTE presta desde hace ahora seis años.

Durante los cuatro primeros hizo su labor, no dejó de repetir el Gobierno, a plena satisfacción, pero en verano de 2017 empezaron a controlar el servicio agentes políticos que encadenaron reparos con las correspondientes detracciones en las certificaciones hasta el otoño pasado, cuando un cambio en los directores del contrato restableció la supuesta pulcritud en su desempeño.

Por el camino la Ciudad ha aceptado por escrito y con la firma del consejero competente cambios en la forma de controlar el trabajo de la adjudicataria, que ya tiene varios litigios abiertos en los Jugados contra la Administración y que también reclamaría cantidades por amortización de maquinaria, etcétera, aunque el monto de una pelea perdida en los Tribunales en la que exigiese daños y lucro cesante podría multiplicarse para las arcas públicas.