Vivas no descarta ni municipalizar la limpieza viaria para "mejorar" el servicio que está prestando Trace

La plantilla de limpieza viaria ha caído de hasta 720 con Urbaser a 385 actualmente con Trace.

El Gobierno que preside Juan Vivas ha hecho de la limpieza el tema del verano entre bambalinas. Los responsables de Trace incluso se desplazaron en plenas vacaciones del presidente a Fuengirola para ver cómo, por las buenas, sin dañarse, poner fin a la deficiente prestación del servicio y "mejorar" el estado de las calles de la ciudad, un objetivo en el que Jacob Hachuel ha repetido este jueves que debe implicarse la ciudadanía para ensuciar menos.

El nivel de desesperación del Ejecutivo con el tema es tal que no se descarta ni municipalizar la prestación, aunque en este momento de la cuestión, con giros constantes, la hipótesis sobre la mesa con más visos de prosperar es rescindir de mutuo acuerdo con Trace y que Tragsa tome las riendas hasta que se tramite un nuevo concurso con más dinero y haya una nueva concesionaria, en lo que podría tardarse dos años, según fuentes conocedoras de las conversaciones entre las partes.

"Todas las opciones están sobre la mesa", ha indicado el portavoz gubernamental, y la única descartada, porque no es legal, es meterle más dinero a Trace, que se llevó en febrero de 2013 el concurso por 15 millones al año y después, en 2015, recibió una revisión, la máxima posible, del 10% al alza.

Políticos y técnicos se afanan ahora en "encontrar la salida más interesante y menos dañosa" posible porque lo que sí hay es "buena voluntad" tanto en Trace como en el Gobierno para que nadie salga más magullado de lo imprescindible. "Aquí nadie quiere hacer daño a nadie sino encontrar el acuerdo más beneficioso para todos", ha insistido Hachuel, que ha recordado que la Ciudad ha ahorrado durante el útlimo cuatrienio entre 3 y 1,5 millones al año que han servido "para no despedir a nadie, reducir la deuda...".

Ahora bien, lo barato no da el mismo rendimiento y según el Comité de Empresa el plantel de limpiadores ha pasado de "hasta 720" con Urbaser a "unos 385" actualmente con Trace. "Queremos darle una vuelta al servicio para que sea más eficaz pero en eso tiene que implicarse la ciudadanía ensuciando menos y para ello vamos a lanzar campañas de concienciación y la Policía Local va a sancionar a quien no sea cívico", ha advertido el también consejero de Gobernación.

"Esta es una labor de todos y ni el Gobierno ni el Pleno podemos hacer nada solos", ha terminado Hachuel, que entiende que Trace "ni se siente culpable ni debe hacerlo porque consideramos que ha cumplido su contrato pese a no tener los mismos recursos que su antecesora". El consejero también ha dicho que cualquier salida tendrá en cuenta a la plantilla de Trace, con un Convenio Colectivo muy ventajoso, porque "conservar y mantener el empleo ha sido siempre un mascarón de proa de este Gobierno".