Vivas pide "respeto" y "humildad" a Aróstegui y critica las "frívolas promesas" de Carracao


Vivas pide "respeto" y "humildad" a Aróstegui y critica las "frívolas promesas" de Carracao

- El candidato pide una "reflexión íntima" al dirigente de Caballas sobre si "el mal" está en su proceder o en quienes no le votan y desliza que "los ceutíes saben quién lleva el timón en el PP; dudo de si en Caballas manda Ali o Aróstegui"

- Vivas insiste en que en su partido "no hay racistas" y en que no se mira "ni el origen, ni el apellido, ni la raza" de las personas

Poco dado a entrar en la refriega directa, el candidato del PP a la Presidencia de la Ciudad, Juan Vivas, sí lo ha hecho este miércoles por la tarde en el Hotel Ulises rodeado de más de 200 personas mayores. No ha hecho falta ni que los periodistas le pinchasen para que saltase. Lo ha hecho de motu proprio, en el calor de una intervención que por primera vez en las seis jornadas que van de campaña ha sonado a mitinero como los políticos de antes.

Mediado su discurso sobre la necesaria atención prioritaria a quienes ya tienen una edad, Vivas ha hecho un requiebro y, partiendo de sus términos habituales, esos que usa generalizando para pedir "respeto" a sus contrincantes y para dejar claro que la suya no es una campaña de insultos sino de ideas, ha entrado a degüello.

"Para no meter a todos en el mismo saco", ha distinguido, "voy a decir claramente que le pido respeto al señor Aróstegui porque no somos racistas; en este partido no se mira ni el origen, ni el apellido ni la raza de las personas: aquí cabemos todos". El auditorio ha captado de inmediato el tenor que tomaba el discurso y hasta se ha oído alguna bravata de los sentados ("¡que se vaya al País Vasco!", ha gritado uno pese a la cara de disgusto de alguna consejera).

"Los ceutíes no queremos confrontación ni políticos que juegan con fuego; queremos progreso, cohesión social, desarrollo, trabajo y bienestar", ha proseguido el líder Popular, que ha seguido escarbando en el carácter del 'número tres' de Caballas: "Le pido respeto y también un poco de humildad y de menos soberbia; le pido un análisis íntimo para que reflexione sobre si el mal está en quienes no le votan o en su propio proceder", ha remachado.

Tras volver sobre los logros alcanzados por su equipo en Poítica Social durante los últimos años, al final de su alocución, ha regresado a martillear a la oposición. En esta ocasión le ha tocado primero a su contrincante socialista, José Antonio Carracao, del que ha dicho que está "instalado en las promesas frívolas y la crítica demagógica". "Según sus palabras al final yo voy a ser el padre de todos los males, incluido en del paro, pese a no tener capacidad ni para poner en marcha los estímulos fiscales que necesitamos para desarrollar nuestro tejido productivo", ha criticado.

El "tándem" de Caballas

De vuelta con Caballas, ha dado un tono irónico a su ataque dialéctico. "Ya he hablado de uno de los del tándem de esa coalición de la que nos distingue el que tenemos una visión de Ceuta radicalmente opuesta", ha explicado, "opuesta no sólo al PP sino, creo, a la inmensa mayoría de los ceutíes y de quienes nos visitan, que no vemos ni concebimos ni percibimos esta ciudad en ruinas, abandonada o dividida, sino bonita, iluminada, cuidada... ¿Por qué no reconocerlo?", se ha preguntado.

A su juicio unos y otros ven las cosas de formas tan distintas porque mientras los de Ali y Aróstegui la conciben "encerrada en sí misma" el PP la entiende "centrada en los ceutíes y en Ceuta, pero en una causa nacional que asegura la solidaridad que merecemos y demandamos".

"No entraremos ni en la bronca ni en las bravuconadas", ha concluido. "Dice Aróstegui que van a hacer una oposición brutal y no sé si es una provocación o una amenaza, pero ante eso yo opongo mano tendida y voluntad de diálogo porque las trayectorias cuentan: a nosotros y a mí en particular los ceutíes me conocen y saben cómo trabajo, saben quién lleva el timón; yo, sinceramente, tengo dudas de si en Caballas manda Ali o Aróstegui", ha deslizado antes de repetir las mismas ideas casi palabra por palabra para los medios de comunicación.

Las explicaciones de Aróstegui

Juan Luis Aróstegui ha repetido en la edición de este miércoles de 'El Faro' que desde su punto de vista Vivas "se ha hecho un presidente profesional, que lo que hace es cuidar su rebaño de votos por encima de cualquier otra consideración".

"Y yo se lo he dicho personalmente y ahora lo digo públicamente: esto me parece que es lo peor que se puede hacer en política. Ustedes saben que a mí el PP me crucificó cuando se suscitó el tema del racismo. ¿Puede decir Juan Vivas, si es una persona honesta, públicamente en los medios que en Ceuta no hay racismo? ¿Eso lo puede decir una persona sin que al segundo se le caiga la cara de vergüenza automáticamente y tenga que coger el barco y no volver nunca más? ¿Por qué dice estas cosas? Porque los racistas, que en Ceuta los hay y desgraciadamente muchos, son su gente", ha afirmado en el diario decano.

A la pregunta de "¿entonces puede ser ficticia o de márketing esa multiculturalidad que promueve el PP?" el político localista ha contestado: "Eso lo saben todos, cualquier persona. Ésto es un hecho". "¿Dónde está toda la gente de Ceuta de extremísima derecha? En algún lado estará. Alguno en el PSOE, ¿pero la inmensa mayoría dónde? Eso es así. Entonces Juan Vivas tiene que ser una persona honesta consigo mismo y con los principios que dice defender. Y si eso le supone un coste en votos, lo debe arrastrar. Lo que no vale es poner una venda a todo el mundo y que bajo un manto muy complejo vale todo y absorbe todo, porque eso no es bueno para esta ciudad. Entonces como yo soy muy crítico con su política, él parece que se ha enfadado conmigo, pero eso no deja de ser su problema. Cuando empezó en política, ya de mayor, yo le decía que lógicamente nos íbamos a pelear y entonces dijimos de entender las posiciones de cada uno porque somos amigos. Pero yo creo que él ha terminado por no entenderla, yo en cualquier caso sigo siendo amigo suyo, aunque hay alguna cosa que no le voy a perdonar nunca, pero ya se la diré yo a él", ha argumentado.

Vivas pide "respeto" y "humildad" a Aróstegui y critica las "frívolas promesas" de Carracao