Procesa trabaja en una propuesta de una rotación ‘low cost’ pero admite que es “complicado”

El Passió per Formentera saliendo del Puerto de Ceuta.

El nuevo contrato de la línea marítima entre Ceuta-Algeciras de interés público entró en vigor este 2017 sin cambios respectos a los anteriores porque, explicó la consejera de Hacienda, Kissy Chandiramani, no daba tiempo a incluir la propuesta en la que trabaja un bufete especializado en temas de competencia. Una propuesta que contempla la obligatoriedad en el próximo contrato de la empresa adjudicataria de incluir una rotación a bajo precio, ‘low cost’ dentro de las tres a las que obliga la línea de interés público.

Una alternativa que al PSOE, autor de la interpelación al Gobierno, se antoja “imposible”, dado lo estricto de las leyes comunitarias de defensa de la competencia. Una imposibilidad que Kissy Chandiramani redujo a “complicado”, admitiendo que será difícil encajar la propuesta en la garantista normativa europea pero para eso se ha contratado al mejor bufete en este terreno para estudiar en qué medida afectaría a la competencia, al volumen de negocio de las navieras. Ese mismo bufete, explicó la consejera, se encargará de la redacción del documento que la Ciudad presentará ante la Secretaría de Estado de Competencia. “En vez de trabajar en la accesibilidad o en la antigüedad de los barcos, que son cuestiones accesorias, hemos preferido trabajar en el precio”, alegó Chandiramani subrayando la complejidad de encajar una propuesta que se enmarque dentro de la legalidad de la Unión Europea. “Si fuese fácil ya estaría hecho”, zanjó.